El ex presidente de Perú, Alberto Fujimori, se contradijo al ser interrogado ayer sobre el poder de su ex asesor Vladimiro Montesinos, durante un crispado interrogatorio que marcó la tercera audiencia del juicio en su contra por violaciones a los derechos humanos.
Cuando el fiscal adjunto Supremo, Avelino Guillén, le preguntó si tenía conocimiento del poder de Montesinos durante su Gobierno entre 1990 y 2000, el ex mandatario se acogió a su derecho al silencio, aunque en otro momento afirmó: “El Jefe de Estado era yo”.
Al referirse a la función de Montesinos en el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), dijo que fue asesor y que “tenía por función principal la labor de inteligencia, luchar contra el terrorismo, el narcotráfico y recoger información del frente externo, principalmente de Ecuador y Chile”.
Fujimori, quien había afirmado el miércoles pasado que tenía una relación de tipo “jerárquico” con su entonces asesor, aseguró hoy que “el señor Montesinos tenía su ramificación muy extendida (pero) con desconocimiento total de sus actividades delictivas”, al referirse a la red de corrupción hecha pública en el 2000.
En la audiencia se apreció un cambio en el estilo del interrogatorio a cargo de Guillén, quien reemplaza al titular José Peláez, ausente por motivos personales y desde el inicio marcó distancia con el “acusado Fujimori”.
Guillén le advirtió al ex presidente: “Cuando yo hablo usted responde”, e incluso le exigió “sentarse bien”.
Fujimori es enjuiciado por las matanzas en Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), que dejaron 25 muertos, cometidas por el grupo militar encubierto Colina, así como el secuestro del periodista Gustavo Gorriti y el empresario Samuel Dyer.