La Agencia Internacional de la Energía (AIE) elevó su previsión de aumento del consumo mundial de petróleo para el 2008 desde el 2.3 al 2.5 por ciento, mientras que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) reiteró que aumentará en 1.5 por ciento.
Ambas organizaciones difundieron ayer desde París y Viena sus informes mensuales sobre el mercado del petróleo y en el que recogen sus previsiones de demanda y oferta de crudo para el 2008.
Desde París, la AIE elevó en su informe mensual en 115,000 barriles diarios su previsión de consumo mundial de petróleo, hasta 87.8 millones de barriles, lo que representa un aumento del 2.5 por ciento sobre el 2007, debido esencialmente al incremento del consumo en los países emergentes de la región Asia-Pacífico y de Oriente Medio.
MERCADO NERVIOSO
La AIE subraya que persiste en el mercado la preocupación por la disponibilidad de crudo y que el incremento de sus previsiones para el 2008 tiene que ver con una constatación de una subida de la demanda de etanol y Gas de Petróleo Licuado (de cocinar) en Oriente Medio y, en particular, en Arabia Saudí.
La OPEP, también en su informe mensual considera que a pesar de la reciente escalada de los precios del crudo, el crecimiento de la demanda petrolera mundial será de 1.5 por ciento en el 2008, con consumo total estimado en 87.1 millones de barriles diarios (700,000 barriles menos que la estimación de la AIE).
Los analistas del cartel petrolero de 13 países miembros, (al que pertenecen Venezuela y Ecuador por Latinoamérica), confirman así su pronóstico de noviembre, que prevé una subida de la demanda media de 1.3 millones de barriles/día.
Ayer en la Bolsa de Valores de Nueva York el barril de petróleo bajó 98 centavos de dólar y cerró a 91.27 dólares.
La AIE atribuye la disminución del precio del barril desde el pico de los 100 dólares alcanzado a finales de noviembre, y pese a que la OPEP mantuvo sus cuotas en la reunión de diciembre, a que en realidad las expectativas de producción de los miembros del cartel petrolero se han ampliado.
Pero la AIE puntualiza que con un barril a 90 dólares el mercado sigue tenso y la situación no cambiará hasta que se hayan despejado las dudas sobre el rigor del invierno (en el hemisferio norte) y haya “una tendencia clara en los aprovisionamientos de la OPEP”.