La madre de las siamesas Yurelia y Fiorella, quienes recientemente fueron separadas, afirmó ayer vía telefónica a LA PRENSA que las pequeñas aún siguen recuperándose en el hospital de niños Lucile Packard, de California, donde un grupo de médicos realizaron las diferentes cirugías de separación, el pasado 12 de noviembre.
De esta manera María Arias desmiente una versión periodística costarricense que aseguraba que las menores fueron dadas de alta el pasado martes, día en que por segunda vez su madre había dicho a LA PRENSA que los médicos tienen planes de que ellas salgan antes de Navidad.
“Todavía no han salido”, dijo Arias, tras la consulta de LA PRENSA. “Como te dije antes, los médicos están valorando la posibilidad de que salgan. De hecho Fiorella aún no está recuperada, está triste y no ha querido comer”, dijo la madre.
El área de prensa del Lucile Pakcard aún no ha informado sobre la eventual salida de las niñas. El último comunicado servido en su página oficial, data del 28 de noviembre, cuando se publicaron las primeras fotografías de las niñas ya separadas.
“Si ya hubieran salido, el mismo hospital lo hubiera informado, yo ya lo hubiera dicho, pero no han salido”, dijo Arias, mientras se escuchaba de fondo, por el teléfono, el llanto de una de las siamesas separadas.
“Los doctores me han dicho que se hará una conferencia de prensa cuando ellas salgan”, añadió la madre de origen nicaragüense.
Yurelia y Fiorella están en la sala de cuidados intermedios del hospital.
Según dijo Arias, ella debe permanecer las 24 horas en el centro médico, para estar al tanto de ellas.
En los próximos días viajará desde Costa Rica, Cynthia, una de las hijas mayores de Arias, para que le ayude en el cuidado de las niñas.
Arias se ha quedado sola en Estados Unidos, aunque aún sigue teniendo el respaldo de la Fundación Mending Kids International.
El padre de las gemelas, José Luis Rocha, regresó la semana pasada a Costa Rica, porque se le vencía el permiso que le habían dado en su trabajo.