Apenas concluida la audiencia preliminar la mañana de ayer para tres extranjeros acusados de tráfico de migrantes, la única mujer del grupo se desmayó porque supuestamente padece de presión arterial y diabetes, dijo Héctor Cárdenas, su abogado.
Sonia Celeste Magaña Amiaza, de origen guatemalteco, es la acusada que al salir de la sala de audiencia se desmayó.
La juez Segundo de Distrito Penal de Audiencia, María Concepción Ugarte, admitió la acusación en contra de Mario Manfredo Monterroso Ruiz, guatemalteco; Marlon Iván Cornejo Soza, salvadoreño, y la guatemalteca Magaña Amiaza, y les programó audiencia inicial para el próximo 20 de diciembre.
Según el fiscal Juan Manuel Canelo, los acusados de manera conjunta intentaban trasladar a tres menores de edad a Estados Unidos y usaban como trampolín Nicaragua.
“El pasado 7 de diciembre el acusado Mario Monterroso, en una camioneta blanca ingresó a Nicaragua por el puesto fronterizo El Guasaule y presentó unos pasaportes en los cuales los apellidos legítimos de esos menores de edad, se los cambia y les pone su apellido, es decir Monterroso, con la finalidad de eludir los controles que tiene ahí Migración”, explicó el fiscal Canelo.
Indicó que ese mismo día en horas de la madrugada los acusados Magaña Amiaza y Cornejo Soza, en otra camioneta, también ingresan con otras personas, quienes eran familiares de los menores de edad.
El fiscal Canelo dijo que Cornejo Soza alquiló tres habitaciones del Hotel Agualcas, ubicado en el sector de La Subasta, en Managua, para alojar a los menores de edad y a sus familiares,
Según el fiscal Canelo, el día 8 de diciembre Magaña le entregó a los dos menores de edad pasaportes guatemaltecos y el acusado Monterroso los trasladó al aeropuerto e intentó abordar el vuelo de Delta, tras comprar el servicio de “cargo por menor sin acompañante”, lo que despertó sospechas en la terminal.