Las exportaciones agrícolas costarricenses podrían no crecer lo esperado si el sector sigue careciendo de mano de obra, principalmente nicaragüense, que para esta fecha se traslada a Costa Rica para emplearse temporalmente en la recolección de café, melón o piña.
Una crisis conlleva a la otra. Si no hay mano de obra que recolecte la cosecha, esta se pierde. Y si no hay cosecha tampoco hay exportaciones.
Este es el panorama que pinta para estos días en el sector agroexportador costarricense, que teme no cumplir con la meta anual de ventas al exterior si miles de inmigrantes nicaragüenses no llegan a tiempo.
El año pasado el agro exportó 1,708 millones de dólares, cifra que este año, según las metas iniciales, crecería al menos 20 por ciento.
IMPACTO SOBRE EXPORTACIONES
El vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco), Sergio Navas, manifestó el temor de que incluso la meta total de 18 mil millones de exportaciones totales fijada por el actual gobierno para el 2010, no llegue a cumplirse, si el país no facilita el ingreso de trabajadores nicaragüenses durante los próximos años.
Para ello ha urgido reformas a la actual Ley de Migración y Extranjería, así como al código laboral.
“El temor es totalmente real”, dijo Navas a LA PRENSA. “En Costa Rica el sector agrícola que tiene períodos de cosecha como melón y cítricos, tienen necesidades de mano de obra y son necesarios (que se den) los permisos (de trabajo) para los migrantes”, añadió.
A partir del mes de diciembre, en el país se incrementa la recolecta de piña y se empieza a juntar con los períodos de recolección de café, caña de azúcar, melón, sandía y mango.
LEY DE OFERTA Y DEMANDA
Estos sectores compiten entre ellos para atraer mano de obra —principalmente nicaragüense—, y a la vez luchan por quitarle trabajadores al pujante sector construcción.
Entonces entra en juego la ley de la oferta y la demanda. A la fecha el Instituto del Café de Costa Rica urge diez mil trabajadores adicionales para recoger la cosecha en zonas como Turrialba, Coto Brus y Pérez Zeledón.
Esto hace que algunos finqueros ofrezcan 800 colones (alrededor de 1.5 dólares) por cajuela recolectada, cuando el precio oficial es de 517 colones (cerca de un dólar).
MUY POCOS TRABAJADORES AUTORIZADOS POR MITRAB
Las direcciones de Migración y Extranjería de Nicaragua y Costa Rica, así como los ministerios de Trabajo, coordinan la llegada de 41,500 nicaragüenses para suplir la necesidad de mano de obra, pero su traslado se ha retrasado.
A eso se le suma la queja de los empresarios que dicen que la cantidad autorizada no es suficiente.
La Cámara Nacional de Productores y Exportadores de Piña reclama 7,500 trabajadores, pero sólo le autorizaron 2,500 de los que vendrán de Nicaragua.
A la Liga Agrícola Industrial de la Caña le autorizaron 4,000 y necesitan más, mientras que el sector cafetalero requiere más de los diez mil labriegos que le delegaron.
META DE EXPORTACIÓN EN RIESGO
Navas dice que este panorama opaco “pone en riesgo la meta exportadora” del agro. “Si no llegan (los nicaragüenses) y no hay suficientemente mano de obra en el país para que recoja la fruta, tanto nicaragüenses como otros extranjeros, se pone en riesgo no sólo la meta exportadora anual, sino los 18 mil millones para el 2010”, añadió.