Nicaragua entra dentro del rango de países con tasas aeroportuarias baratas o intermedias. El aeropuerto internacional en Nicaragua cobra 32 dólares en impuestos. /LA PRENSA/ARCHIVO
Aeropuertos: estadía costosa
BOGOTÁ/EFE
A buen ritmo

El negocio del turismo en el mundo es uno de los de mayor crecimiento y tiene un promisorio futuro, aunque por sus características es también uno de los más sensibles a movimientos políticos, crisis económicas y desastres naturales.
Así lo confirma un reciente informe de la Organización Mundial de Turismo (OMT), según el cual el número de llegadas de personas en viajes internacionales creció en el período enero a agosto de este año, en un 5.6 por ciento, de manera sostenida, lo que equivalió a 32 millones más que los de similar lapso del año anterior. En los primeros ocho meses del 2007 hubo 610 millones de llegadas internacionales, lo que significó cerca de nueve llegadas por cada cien habitantes del planeta. Para finales del 2007, según la OMT, el número de llegadas ascendería a entre 880 millones y 900 millones, lo que haría del período el cuarto en crecimiento sobre la media de los últimos años y el tercero de manera consecutiva sobre ese promedio de crecimiento, que ha sido en el largo plazo de un 4.1 por ciento.

Venezuela tiene la tarifa más elevada en Latinoamérica por el uso de las terminales aéreas

Sólo por el derecho de uso de instalaciones, que no siempre están a la altura, los aeropuertos latinoamericanos cobran cantidades que van entre 18 y 60 dólares a quien vaya a abordar un vuelo internacional de salida. Venezuela cobra la tarifa más alta y Argentina la menor.

Al contrario que en Estados Unidos y Europa, donde suelen incluirse en el precio del pasaje, las tasas aeroportuarias con cobro a la salida son algo común en Latinoamérica.

La cuantía de estos impuestos, que nunca gustan al turista, pero son una mina de oro para sus recaudadores, difiere mucho de un país a otro y no siempre es proporcional a la comodidad para el viajero ni a la seguridad para los vuelos.

Un 46 por ciento de los 846 millones de llegadas de turistas internacionales que se produjeron en 2006 en todo el mundo, según la Organización Mundial de Turismo, fue por avión.

LOS EXTREMOS

Venezuela, en donde los pasajeros que viajan vía aérea deben pagar 131,172 bolívares (60 dólares) al salir, es el país más caro desde este punto de vista, y Argentina, donde por lo mismo se cobra 18 dólares, el más barato.

Paradójicamente, Ezeiza, el principal aeropuerto de la capital argentina, que es operado por una empresa privada y recibe siete millones de pasajeros anuales, tiene una de las terminales internacionales más modernas de Latinoamérica y sus concesionarios piensan invertir 2,000 millones de dólares de aquí al año 2028 (cifra casi equivalente al doble de las exportaciones de Nicaragua, sin incluir las zonas francas).

El aeropuerto caraqueño de Maiquetía, recientemente remodelado, tuvo 6,772,583 pasajeros en 2006.

México, con un impuesto de 19 dólares para vuelos internacionales, acaba de estrenar una segunda terminal en su principal aeropuerto, el de la capital, que le permitirá sumar nueve millones de pasajeros más al año a los 25 millones anteriores.

En Panamá, la tasa aeroportuaria, que es de 20 dólares, está incluida en el precio del pasaje, así que los viajeros no se encuentran con sorpresas de última hora y no deben “rascarse los bolsillos” antes de volar.

El aeropuerto panameño de Tocumen, ampliado y modernizado en 2004, tuvo un movimiento de 3.2 millones de pasajeros el año pasado.

También con 20 dólares de tasa se encuentra República Dominicana, un importante destino del Caribe. Por su aeropuerto de las Américas, ampliado en 2006, pasaron 2.6 millones de viajeros.

ISTMO EN LA MEDIA

Todos los países centroamericanos están en el rango de los baratos o intermedios en materias de tasas aeroportuarias, que van desde los 19.86 dólares de El Salvador a los 32 de Nicaragua.

Colombia, con 59 dólares, es, por el contrario, el segundo país de la región con la tasa más elevada. La cuantía se ajusta regularmente a la inflación.

El viejo aeropuerto El Dorado, de Bogotá, el más importante de Colombia, está próximo a cumplir 50 años y la firma concesionaria ha empezado un proceso para su ampliación y remodelación, que permitirá aumentar su capacidad anual de ocho millones de pasajeros a un máximo de 25 millones.

Ecuador cierra el trío, con Venezuela y Colombia, de naciones donde más se paga por uso de aeropuerto.

De los 25 dólares que costaba la tasa ecuatoriana hasta mediados del 2006 se ha pasado a 40.80 dólares.

La ubicación del aeropuerto Mariscal Sucre, de Quito, en medio de una ciudad rodeada de montañas, y sus instalaciones, con una pista principal de sólo 3,120 metros de largo, no son las más idóneas, por lo que ya está en construcción una nueva terminal con una pista de 4,100 metros, que se espera entre en funcionamiento en 2010.

Por debajo de los 30 dólares están las tasas de Bolivia, Paraguay y Cuba. En tanto Chile, Perú y Uruguay están justo en el término medio en cuanto a impuestos por uso de las terminales aéreas, con tasas de 30, 30.25 y 29 dólares, regularmente.

Brasil, un gigante del transporte aéreo con un movimiento de 47.7 millones de personas por sus aeropuertos en 2006, tiene diferentes tasas en función de la categoría de la terminal y la mayor es de 36 dólares.

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