Carlos Argüello, agente de Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), espera que esa instancia reconozca su jurisdicción para conocer sobre la demanda de nuestro país contra Colombia, y de esa forma poder retomar el proceso que permita resolver de una vez el diferendo que no es reconocido por ese país.
La CIJ determinó que el próximo 13 de diciembre se pronunciará sobre los argumentos de Colombia, de que no tiene jurisdicción para conocer sobre el litigio territorial entre ambos países.
Argüello señaló que el punto fundamental en este momento es la jurisdicción de la CIJ, con sede en La Haya, ya que Colombia con ese argumento pretende cerrar el caso de la disputa territorial marítima.
Como fundamento de la competencia de la Corte, Nicaragua invoca el artículo XXXI del Tratado Americano de Soluciones Pacíficas (llamado oficialmente Pacto de Bogotá), del 30 de abril de 1948, del que ambos países son partes.
“Es un poco curioso e inusual que se pretenda en una cuestión de procedimientos como es la parte de jurisdicción, que la Corte vaya a determinar el fondo”, manifestó Argüello.
“Obviamente lo veo increíble que la Corte vaya a considerar algo por el estilo, lo de Colombia siempre me pareció una cuestión muy extraña desde todo punto de vista, no sólo jurídico sino que francamente, como van a hacer lo imposible por tratar de que la Corte, que es un mecanismo absolutamente fiable, lo más confiable en el mundo, evitar que la Corte resuelva ese tema que nos viene separando durante tantos años”.
Argüello dijo que si en el hipotético caso la CIJ determinase que no tiene jurisdicción para resolver el diferendo, no quiere decir que puede quedar el caso cerrado, como solicita Colombia.
Para el jurista los argumentos de Colombia no son más que tácticas dilatorias y el posible temor de que Nicaragua tiene razón en su demanda.