Ludwin Loáisiga López
Los cañones de Eliseo Núñez Hernández, Jamileth Bonilla y diputados del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), tronaron ayer en contra de Eduardo Montealegre, en momentos en que dice que su posible candidatura para la Alcaldía de Managua la está “madurando”.
El diputado Núñez Hernández, miembro de la bancada Alianza Liberal Nicaragüense-Partido Conservador (ALN-PC), sostuvo que Montealegre se reunió el pasado jueves con el presidente Daniel Ortega, “en El Carmen”, adonde se ubica la residencia del mandatario.
Núñez Hernández expresó que la reunión, que supuestamente inició a las 8:00 p.m., duró cuatro horas y Ortega se habría comprometido a reconocer a Montealegre como el representante legal del partido ALN a cambio de su respaldo en otros temas.
La semana pasada, Montealegre había acusado a Núñez Hernández de haberse reunido con el ex mandatario Arnoldo Alemán, Edwin Castro y el magistrado electoral, René Herrera, para suprimirle la representación jurídica de ALN.
“Me imagino que dice eso por lo que yo dije la semana pasada de la reunión que él tuvo”, dijo ayer Montealegre, quien negó haberse reunido con Ortega en El Carmen.
A las críticas en contra de Montealegre se sumaron Jamileth Bonilla y el PLC, que rechazaron un encuentro en el parlamento entre la bancada de ALN y el presidente Ortega, para discutir el presupuesto.
“El presidente Ortega ha pisoteado a cada uno de los diputados, los ha manoseado, los ha irrespetado e incluso ha mandado a decirnos que él no necesita al parlamento para gobernar y que va a gobernar por decreto”, señaló Bonilla al criticar la reunión entre ALN y Ortega.
El diputado Wilfredo Navarro calificó a los miembros de ALN como “corderitos” de Ortega.
Edmundo Jarquín, del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), también criticó a la ALN coincidiendo con Bonilla, y al igual que el PLC, dijo que el MRS no se reunirá con Ortega mientras la disputa por los CPC no esté resuelta.
Eliseo Núñez Morales, vocero de la ALN, señaló que se reunieron con Ortega en aras de fortalecer la institucionalidad, pero señaló que todo se pudo tratar de una trampa del FSLN para desviar la atención de un posible acuerdo con el PLC para permitir que los CPC formen parte del Poder Ejecutivo.