La promesa del Gobierno de acabar los apagones, al menos en diciembre, podría venirse al suelo si la empresa distribuidora Unión Fenosa no honra la deuda que tiene con algunas generadoras.
El incumplimiento de la distribuidora de electricidad Unión Fenosa tiene en situación difícil a la generadora de la Empresa Energética Corinto, ya que no ha honrado sus compromisos financieros, informó César Zamora, gerente general de esta empresa, quien advirtió que de no cancelarles el pago tendrían que salir del mercado en menos de una semana.
“Hemos operado por siete años, nunca hemos parado plantas por problemas de pago, sin embargo estamos en una situación crítica”, señaló el gerente de esta planta y también presidente de la Cámara de Comercio Americana Nicaragüense (Amcham).
Zamora aclaró que sólo habla por su empresa, pero no descarta que otras generadoras estén en una situación crítica.
Agregó que Unión Fenosa les adeuda un total de cuatro millones de dólares, pero para el próximo viernes la deuda se incrementará a 9 millones, debido a la mora en que ha incurrido.
Esta empresa genera 70 megavatios, de los cuales entrega 63 al sistema de distribución de Unión Fenosa y los otros a grandes consumidores privados que sí han estado pagando el combustible para la generación.
Según Zamora, el costo del principal insumo para la generación de estas plantas, el búnker, se ha incrementado en más del 50 por ciento en lo que va del año, lo cual ha encarecido los costos de generación.
FENOSA: NO HAY PLATA
Por otro lado, Zamora agregó que han hecho gestiones de cobro a la empresa Unión Fenosa, pero la respuesta es la misma: no tienen dinero.
“Por nuestra parte solicitamos a Fenosa que vuelva a entregar la garantía de mora que entregamos hace año y medio y ellos se comprometieron junto con el (entonces) presidente Enrique Bolaños a reintegrarla en diciembre y hasta la fecha no lo han hecho”, aseguró Zamora.
Una garantía que según Zamora, ya la Corte Suprema de Justicia ordenó a la distribuidora que la entregara “y todavía no lo hace”.
Aseguró que la próxima semana llegará un barco con 50 mil barriles de combustible cuyo costo es de 4 millones de dólares, “un dinero que no tenemos”.
LA PRENSA buscó la versión de Unión Fenosa, pero su vocero, Jorge Katín, está fuera del país.
Los atrasos en los pagos a las generadoras no son algo nuevo. El problema radica en que la tarifa que el Gobierno autoriza a cobrar a Fenosa es de 112 dólares el megavatio aproximadamente, pero en realidad las generadoras a base de búnker producen a un costo de 120 dólares el megavatio, mientras las generadoras diesel pueden tener costos de hasta 160 dólares. En los últimos meses la generación ha sido totalmente por búnker y diesel.
Según afirma, sólo cuentan con 1.1 millón de dólares, por lo que han “requerido a Unión Fenosa un pago de emergencia de 2.9 millones para reducir la deuda, pero hemos obtenido una respuesta negativa”.
Zamora agregó que también han hablado con el ministro de Energía y Minas (Emilio Rappaccioli) pues dada la imposibilidad de comprar combustible “hemos llegado a un punto crítico”.
Destaca que tanto la distribuidora como el Gobierno llevan una negociación de más de siete meses, por lo que exigió que lleguen a acuerdos para solucionar el impasse, “la distribuidora dice que no se van, pero no dice que se quedan, y quedarse implica invertir, y eso es lo que la distribuidora actualmente no está haciendo en el país”.
“Creemos que es importante que se resuelva y se firme lo acordado entre el Gobierno y Unión Fenosa, para que los compromisos que asuma la distribuidora se hagan a lo inmediato y así mejorar los flujos de inversión en el país, que son los que requieren para seguir el sistema”, señaló Zamora.
En este contexto, no garantizó que los suministros de energía se mantengan más allá de enero, debido a la estructura del sistema de generación a base de búnker, derivado del petróleo cuyo precio actual es de 67 dólares, pero “llegó a costar 75 dólares la semana pasada”, indicó Zamora.
Recientemente, el presidente Daniel Ortega criticó la posición de la empresa distribuidora, la cual no es una garantía para la inversión en el sector ya que los mismos no tienen ninguna garantía de que recibirán el pago por el servicio.
En este sentido Zamora aseguró que para resolver este problema sólo hay dos salidas, una es incrementar todavía más la tarifa, o que el Gobierno dé un subsidio a los más pobres.