El presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN) Antenor Rosales, superó el pesimismo de economistas independientes al presentar proyecciones sobre la inflación que alcanzan hasta un 16.5 por ciento al cierre de este año, es decir muy por encima de las estimaciones de 12.5 por ciento, que habían calculado otros analistas.
Según el presidente de esta institución, después de mostrar los diferentes escenarios elaborados por los técnicos del BCN, quienes utilizaron el modelo del Banco Central de Inglaterra, aseguró que la inflación cerrará entre el 13.5 por ciento y el 16.5 por ciento.
Un primer modelo establece que es posible una inflación entre 13.5 y 15.5 por ciento, con un 55 por ciento de probabilidades de que se cumpla.
Este escenario está basado en el supuesto de que haya una buena producción de postrera y apante y que la producción sea consumida en el país. Además que el precio del petróleo baje a menos de 91 dólares el barril.
Otro escenario adverso, según Rosales, está en el rango de 14.5 por ciento y 16.5 por ciento, con un 70 por ciento de probabilidades de que ocurra.
Esto ocurriría si la producción nacional de postrera y apante se va del país y si el precio del petróleo se dispara más allá de los 100 dólares.
En otras simulaciones de modelo, el funcionario indicó que las probabilidades de una inflación menor al 13.5 por ciento tiene un cinco por ciento de probabilidad de ocurrir, dado el escenario adverso de la economía del país.
Comentó que para elaborar el modelo se tomaron en cuenta muchas variables como el precio del petróleo, el comportamiento en los precios de los alimentos en los últimos meses, el entorno adverso a nivel internacional, entre otras.
HAY QUE SER POSITIVOS
No obstante, estas cifras, el presidente del BCN instó a todos los sectores de la economía a mantener una actitud positiva ante esta situación, para no aumentar las expectativas inflacionarias.
“Si los medios de comunicación y la acción de los agentes económicos y las decisiones de políticas económicas no son las correctas tendremos expectativas inflacionarias y cuando no se asemejan a la realidad vamos a tener que empujarlas hacia arriba”, expresó ayer Rosales, durante un encuentro con empresarios de la Cámara de Comercio Americana Nicaragüense (Amcham).
Según el último reporte de inflación del BCN cortado a octubre de este año, la inflación ya iba por los 10.71 por ciento.
También aseguró que la afectación del huracán Félix y de las lluvias prolongadas contribuyeron a la espiral alcista.
Al comparar esta situación con la provocada por el huracán Mitch, señaló que en ambos casos ha habido factores que disparan este indicador.
Por ejemplo, explicó, en 1998 la inflación, que llegó a 18.5 por ciento, estuvo impulsada por factores domésticos en el 1 por ciento, mientras que este año, estos factores domésticos (productos alimenticios) tienen un peso de 3.2 por ciento.
El factor climático, en 1998 fue de 5.7 por ciento mientras que este año es de 4.5 por ciento. El deslizamiento de la moneda, otro factor inflacionario, era de 12 por ciento, mientras que en el 2007 es de 5 por ciento.
Y el que más peso tiene actualmente, como es el factor externo, principalmente el petróleo, que este año representa el 3.8 por ciento en el peso de la inflación, en 1998, apenas tenía un peso menor a 0.2 por ciento, cuando los precios del crudo apenas superaban los diez dólares el barril.
No obstante sostiene que el próximo año el país se enfrentará a oportunidades y amenazas que deberán ser enfrentadas con decisiones muy maduras de políticas económicas, no sólo del Gobierno sino de las empresas privadas nacionales.
Una de las amenazas es la desaceleración de la economía de Estados Unidos, considera el presidente del BCN.