Un buen porcentaje de estudiantes de Tonalá, jurisdicción de Puerto Morazán, encontraron trabajo durante las vacaciones.
Las jóvenes fueron empleadas en el proceso de pelar plátano, gracias a un programa impulsado por la Cuenta Reto del Milenio (CMR), para exportarlo refrigerado a Honduras.
Las chavalas se mostraban interesadas en hacer bien la labor, pues según coincidieron algunas, con esa plata que ganarían, se podrán comprar “sus estrenos” de fin de año.
Ruth María Velásquez es una de las más de 70 mujeres que pelaban plátano, lo sumergían a una solución salina y empacaban. “Es mi segundo día de trabajo, dejé las labores domésticas para contribuir al esfuerzo de los productores, pues el plátano es el rubro de sobrevivencia”, dijo la estudiante de cuarto año en el Instituto de Tonalá.
Velásquez dijo que del salario que recibirá se comprará “sus estrenos”, asegurando que aunque se manchen sus manos con la cáscara de los plátanos, “me las quitare con diesel”, dijo.
Juan Pastor Santos Meza, Presidente de la unión de tres cooperativas productoras de plátano en Morazán, Chinandega, afirmó que siembran 350 manzanas de plátano en la zona, pero piensan que en corto plazo podrían aumentar la extensión del cultivo a 200 manzanas adicionales.
En este sentido aseguró que la cosecha no se estaría comercializando en El Salvador sin la ayuda de la Cuenta Reto del Milenio (CRM) “y tampoco en Honduras estuvieran recibiendo un segundo embarque de cuatro mil 500 kilos de plátanos, es decir, 45 mil unidades, sin la colaboración de los técnicos de esa entidad norteamericana”, indicó.
Según afirma, Honduras pidió el plátano pelado, ya que “a ellos se les facilita de esta forma porque estrechan el proceso de producción de plátano frito, empacado lujosamente”.
Más de 60 productores de las tres cooperativas existentes recibieron asistencia técnica para riego, sistema con el cual garantizarán cosecha todo el año y sobre todo en los meses que la producción merma en Centroamérica por la época seca.
“El agua es la vida del plátano. Con esta tecnología garantizamos calidad, más dedos por fruta y más utilidades”, reconoció el productor.
Este producto agrícola, afirma, se convertirá pronto en el segundo rubro generador de impuestos, para Puerto Morazán, después de la actividad camaronera, que es el principal rubro de esa zona.
ESPERANZADOS
La Cuenta Reto del Milenio (CRM) apoya este negocio “durante la estación seca bien pronunciada (verano) cuando se debilita la producción de plátanos. Se hará la prueba en 20 manzanas de riego inicialmente”, explicó Juan Sebastián Chamorro, Director del programa CRM para Nicaragua.
“Se podrá sacar más de una cosecha y los mercados serán abastecidos en tiempos de mejor precio (ventanas)”, agregó el funcionario, quien explica que se está negociando la fruta de primera calidad, a mercados más exigentes, y la de segunda se está enviando pelada a Honduras.
Con este apoyo a la producción de plátano en occidente, este producto tiene un fuerte impulso ya que en los mercados internacionales tiene mucha demanda.
Ya los productores del departamento de Rivas han logrado exportar el producto a Estados Unidos y otros países de la región centroamericana.
No obstante, los volúmenes siguen siendo bajos con respecto a la demanda del producto en esos mercados donde son procesados y empacados.
En este sentido según informó la CMR cuatro cooperativas de plátano de Tonalá, en Chinandega, a través de las gestiones realizadas por esta Cuenta, enviaron, este año, el tercer contenedor de plátanos de cincuenta mil unidades cada uno a la empresa Diana de El Salvador.