El típico frío de Nueva York ya se adelantó al invierno y los abrigos desfilan por Park Avenue como en la mejor galería de moda. Adentro del Hotel Regency, el clima es mucho más cálido, en especial para las contentas adolescentes que tuvieron la suerte de cruzarse, solo por casualidad, con nuestro entrevistado, Josh Harnett.
Altísimo, con unos centímetros por debajo de los dos metros de altura (1.91m para ser exactos), casi tiene que bajar la cabeza para entrar en la Suite New Yorker en el segundo piso del Hotel Regency. Sin lograr pasar inadvertido tan fácilmente, la sorpresiva reacción de sus admiradoras demuestra que es uno de los nuevos galanes de Hollywood. Películas como Pearl Harbor, Hollywood Homicida o The Black Dahlia ya lo habían apuntado como estrella de cine, cuando el año pasado además resultó elegido como Mejor Actor por Lucky Number Slevin, durante el Festival Internacional de Cine en Milán.
Y para hablar sobre otra película completamente diferente como la historia de vampiros en 30 Days of Night, Josh Hartnett trae su propio desayuno, con una taza de té que él mismo encargó. “Antes tomaba café todo el tiempo pero estuve por tres meses en Hong Kong donde el café era terrible y me terminé acostumbrando”, cuenta.
¿Cómo reacciona cuando lo reconocen por la calle?
Depende del lugar donde estoy. Si por ejemplo camino por el medio de Time Square (en el centro de Nueva York), ni siquiera miro y sigo caminando, para evitar un caos. Pero si no, lo tomo con más normalidad.
¿El lugar más extraño del mundo donde haya llamado la atención?
Hace muy poco, en Filipinas, estuvimos filmando la película I Come With the Rain. Quedaba en las afueras de la ciudad y para llegar necesitábamos seis horas en auto desde el aeropuerto hasta las montañas. Cuando llegamos, nos enteramos que los habitantes jamás habían visto hombres de raza blanca en persona, entonces unas 2 mil personas nos seguían a todos lados. La gente era muy dulce pero hay rebeldes que secuestran por dinero y por eso tuvimos que recurrir a la ayuda del ejército filipino para que nos escoltara. Incluso vivimos en una casa de prostitutas porque era el único lugar que podíamos alquilar.
¿En qué momento de su carrera se dio cuenta que empezaba a ser reconocido como actor?
Para mí fue cuando hice (la serie de TV) Cracker. Aquella fue la primera vez en mi vida que recibí un cheque por encima de los 150 dólares. El truco supongo que es el hecho de no tenerle miedo a volverme obsoleto. Pero tampoco elijo un camino para no volver a trabajar en McDonalds. Trato de elegir desde mi punto de vista lo que me gusta sin preocuparme demasiado por las consecuencias.
¿Es verdad que estuvo a punto de personificar a Superman en la película “Batman vs. Superman” que al final nunca llegó a producirse?
No, no es verdad.
¿Y tampoco rechazó El Hombre Araña antes que Tobey Maguire la aceptara?
Durante aquel proceso yo había conocido a Sam (Raimi, el director de Spiderman), pero en verdad yo nunca quise personificar un superhéroe porque me parece que una vez que te conviertes en un personaje tan legendario, la gente siempre te mira de esa forma.
¿No le resulta difícil rechazar las ofertas millonarias con películas de ese estilo?
Siempre es bueno ganar dinero. No soy ningún idiota, pero mientras pueda evitar el área de superhéroes, mucho mejor.
¿Es de gastar mucho? ¿Qué automóvil tiene, por ejemplo?
No manejo mucho porque paso demasiado tiempo en Nueva York. Desde hace años tengo el mismo auto en mi casa de Minnesota, un Toyota Prius. Y para que sepas, lo había comprado mucho antes de que se volviera tan popular. Pero cuando vuelvo, igual, tampoco lo uso demasiado porque me gusta caminar.
¿Cuál fue la última película que vio?
Una de las últimas películas que vi fue Ratatouille. Es una película increíble. Y es muy buena, ¿no te gustó?
Joshua Daniel Hartnett, nació el 21 de julio de 1978, en San Francisco, sin saber que el estreno de la clásica película de terror iba a tener tanto que ver con su futuro.
Claro que antes pasó por otros trabajos menos glamorosos, aquellos donde cobraba menos de 150 dólares, pero al mismo tiempo ya había empezado a trabajar como actor en el Youth Performance Company de Minneapolis, donde llegó a interpretar el clásico de Huckleberry Finn en la producción teatral de Tom Sawyer.
Con el tiempo, Josh Hartnett también pasó por la mejor escuela que puede pedir cualquier actor en Hollywood, trabajando al lado de Harrison Ford (Hollywood Homicida), Bruce Willis (Lucky Number Slevin), Warren Beatty (Town & Country) o la dirección de Brian De Palma (The Black Dahlia).
En menos de diez años de carrera protagonizó comedias románticas, historias de misterio y dramas. Pero teniendo en cuenta que su debut cinematográfico había sido con las películas de terror Halloween H20 y The Faculty, tiene sentido que ahora quiera volver a ese mismo rubro con la nueva película 30 Days of Nights, basada en la novela gráfica de Steve Niles.
¿Es la típica persona Party Animal que va de fiesta en fiesta?
No necesariamente. Puedo serlo, pero me parece que en la vida necesitamos cierto balance. No le tengo miedo a la gente, pero tampoco me gusta pasar bastante tiempo por bares, con extraños. No me gusta como estilo de vida.
Ya que tocamos el tema que tanto tiene que ver con los escándalos, ¿por qué cree que sólo las mujeres famosas se meten en problemas?
No lo sé. Estoy seguro que los hombres también se meten en problemas, pero nosotros simplemente no contamos con los diseñadores que las chicas tienen. Nos vemos diferente, no somos los íconos de moda que son ellas.
¿Hay algún otro lugar en el mundo donde le gustaría vivir?
Me encanta Nueva Zelanda. Me gusta tanto que casi estuve a punto de comprar una casa cuando estuvimos filmando 30 Days of Nights. Es increíble la cantidad de paisajes que se encuentran en un área tan chica. Y hay tan poca gente, que se siente natural. Es un lugar hermoso.
Por años Josh Hartnett estuvo de novio con la misma Ellen Fenster que había conocido en la adolescencia. La pareja llegó a comprar una mansión de casi tres millones de dólares y fue en aquel entonces que se mudaron juntos a Minneapolis, para alejarse de los fotógrafos, hasta que se separaron en febrero del 2004.
No pasó demasiado tiempo antes de que Josh volviera a ser el blanco de los paparazzi cuando se puso de novio con Scarlett Johanssen, durante la filmación de The Black Dahlia. Pero para cuando ella empezó a salir con Justin Timberlake, aquel romance también terminó. Sin querer confirmarlo oficialmente, Josh ya fue fotografiado más de una vez con la cantante Rihanna y hace poco, estuvieron juntos en un club nocturno de Nueva York, después de haber conducido juntos el programa de MTV TRL (Total Request Live).
¿Cómo se lleva con las ex novias? ¿Lo llaman por teléfono aun después de romper la relación?
Sí, a veces sí. Trato de mantenerme como amigo con mis ex novias, absolutamente, si es posible, si no son completas sicópatas… (Ríe).
En la película 30 Days of Nights aparece como otro tipo de héroe que se sacrifica por la mujer que ama. ¿Personalmente se sacrificaría por una mujer?
¿Si yo lo haría? Supongo que si me veo involucrado en una situación parecida, seguramente lo haría. Perdería la cabeza. No lo sé. Así es como uno se prueba. Supongo que nunca sabes lo que pueda pasar hasta que te encuentras en ese momento. He pasado por situaciones peligrosas o cosas que dan miedo y no salí corriendo a los gritos, así que me parece lógico. Pero tampoco sé si puedo llegar a ser tan noble como este personaje. Veremos. Espero no tener que pasar por algo parecido.
¿Qué estilo de música prefiere?
Me gusta todo tipo de música, pero hace poco descubrí una banda que se llama Beirut, es un estilo de música difícil de explicar. Dicen que está inspirada en la música de gitanos. Pero en general, escucho música de Rock ‘N Roll. Y con este grupo me alejé un poco.
¿Y la cantante Rihanna también le gusta?
(Guiña un ojo, pero se queda callado).