El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, amplió a Europa su inicial advertencia a Estados Unidos de que ordenará detener la exportación petrolera, si su gobierno es agredido.
Chávez barajó ayer la posibilidad de una intervención militar extranjera y dijo que “en ese caso, no sólo sería EE.UU.” el país involucrado en ello, en alusión a Europa.
El Presidente, que habló en una rueda de prensa, en ningún momento dio detalles de cómo sería esa agresión.
En ese extremo, los 3.2 millones de barriles diarios que produce Venezuela “no saldrían al mercado”, subrayó el gobernante del tercer mayor productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y cuarto proveedor del energético a Estados Unidos, a cuyo mercado destina la mitad de su producción.
“Nada, ni una gota” y la falta de oferta energética venezolana “dispararía el precio” del crudo en los mercados internacionales “hacia los 200 dólares el barril”, y “eso anótenlo y escríbanlo, porque es científico y está calculado”, apuntó.
Europa casi que no tiene crudo y “antes del 2020 a EE.UU. se le agotará la última gota de su propio petróleo”, mientras en la Faja del Orinoco, en el centro venezolano, “hay un millón de millones de barriles de crudo”, de los cuales son recuperables 300,000 millones que están contabilizados como “reservas probadas”, subrayó.
REFERENDO BAJO TENSIÓN
Venezuela llega hoy a una nueva contienda electoral un año después de haber renovado el mandato presidencial de Hugo Chávez, y con una sociedad dividida ante una reforma constitucional que llevó la discordia hasta las filas oficialistas.
En un clima tenso, tras las acusaciones mutuas de partidarios y opositores del proyecto de cambios a la Carta Magna de 1999, unos 16 millones de venezolanos han sido convocados a pronunciarse hoy domingo en un referendo sobre el que planea la sombra de la abstención.
El intento de movilizar al electorado ha sido en los últimos días, lo único en que han coincidido ambos bandos, entre llamados a no caer en provocaciones y denuncias, por parte de Chávez, de supuestos planes “desestabilizadores” detrás de los cuales estaría, según el mandatario, la mano de lo que llama “el imperio”.
AMENAZAS A OPOSITORES
“Votar sí es votar por Chávez, votar no es votar por G.W. Bush”, dijo el jefe del Estado venezolano, entre acusaciones de conspiración para causar caos hoy, denuncias de incitación al magnicidio y advertencia a los medios y a todos los que fomenten violencia al no reconocer el triunfo que pronostica a su proyecto.
El gobernante, que obtuvo el 3 de diciembre de 2006 un nuevo mandato de seis años con más del 62 por ciento de los votos, se declara convencido de que la amplia mayoría que le votó entonces se pronunció por “el socialismo del siglo XXI” que él propone.
Para acelerar el rumbo en esa dirección, dar más “poder al pueblo” y convertir a Venezuela en “una potencia mundial” es necesaria, dice, la reforma de la Constitución de 1999, la que él mismo impulsó hace ocho años.
“No” le responden los dirigentes de la oposición, los estudiantes antichavistas, las cúpulas empresariales y comerciales tradicionales, la Conferencia Episcopal y también voces que se han alzado desde las filas consideradas afines al Gobierno.
Si gana el sí, Venezuela amanecerá el 3 de diciembre “bajo un régimen socialista autoritario”, advirtió el líder opositor Leopoldo López, del partido Un Nuevo Tiempo y Alcalde del municipio caraqueño de Chacao.
Según López, las encuestas que hace un año daban vencedor a Chávez en las presidenciales, y acertaron, muestran ahora una intención de voto favorable al “no”.
PIERDE APOYO
Henrique Capriles, del partido Primero Justicia, señala a su vez, que “gente que apoya a Chávez” está en contra de la reforma, la cual, asegura, “no es necesaria” para ofrecer al pueblo algunas de las medidas incluidas en el proyecto, como la jornada laboral de seis horas o el seguro social para los trabajadores informales.
“Sea cual sea el resultado lo vamos a reconocer si hay transparencia”, pero el pueblo va a defender su voto si el proceso es “tramposo”, dijo Capriles en una rueda de prensa esta semana, en la que se juntaron representantes de varios partidos opositores en un denominado “Bloque del No”.
De “disidencia” en las filas chavistas habló también el diputado Ismael García del partido Podemos, ex aliado de Chávez, quien este viernes pronosticó que habrá un “tsunami” de votos contra la reforma en el referendo del domingo.
En las filas “de lo que se ha llamado chavismo ha habido una disidencia vertical”, desde la élite directiva hasta la base, debido a “un disentimiento sobre la visión del país”, según García, que se alejó este año de Chávez cuando el Presidente emprendió otra polémica iniciativa, la constitución de un partido único socialista.
EX ESPOSA LO CONFRONTA
La llamada “disidencia” alcanzó a otras personalidades consideradas afines, como Raúl Isaías Baduel, Ministro de Defensa hasta el pasado julio y general ahora en retiro que, en 2002, lideró las tropas que rescataron a Chávez de la isla de La Orchila, durante el golpe de Estado que lo derrocó durante 48 horas.
La segunda ex esposa del Presidente, Marisabel Rodríguez, madre de su hija pequeña, también se ha sumado públicamente a los adversarios de la reforma y ha llamado a votar en contra.
En un cierre de campaña en la noche del viernes en el estado Zulia del que es gobernador, Manuel Rosales, ex candidato presidencial de la oposición, llamó a la reconciliación y al diálogo.
Y dirigiéndose a Chávez, el hombre que reconoció hace un año su derrota frente al jefe de Estado, destacó: “Usted tiene casi 9 años en el poder. Le quedan 5 años. Dedíquese a gobernar. Deje a este pueblo tranquilo que quiere paz”.
OPERACIÓN TENAZA
Chávez reiteró ayer una antigua advertencia a Washington —repetida el viernes en un discurso a propósito de la reforma constitucional que propuso para avanzar hacia una Venezuela socialista y que los electores votarán hoy—, condicionada anteriormente a una agresión contra su gestión y un atentado contra su vida.
“Cerraremos la llave, no les mandaremos más petróleo, aplicaremos la contratenaza”, sostuvo al repetir que la CIA (Central de Inteligencia) de Estados Unidos elaboró la “Operación Tenaza” para supuestamente frustrar el referendo venezolano y generar violencia y caos en el país.
Reiteró su denuncia de que esa operación comenzaría a ejecutarse la noche de hoy domingo o la madrugada del lunes por “lacayos” internos que alegarían un supuesto fraude electoral, para lo cual indicó, “Estados Unidos ya comenzó a lanzar” dudas sobre la limpieza del proceso, al sostener que no cuenta con observadores internacionales.
“Tenemos 200 observadores internacionales de 50 países”, pero igual “están preparando el desconocimiento de los resultados” y finalmente “esperamos que se respete la voluntad popular, sea cual sea”, apuntó.
“¡Vaya EE.UU. a buscar petróleo en los mercados globalizados!”, afirmó Chávez. “En caso de agresión (...), olvídense de nuestro petróleo”, repitió y comentó que le “sobran solicitudes para ubicar” los 1.5 millones de barriles diarios que su país envía al mercado estadounidense.