Si la mayoría de venezolanos rechazan hoy con su voto, las reformas constitucionales, el presidente Hugo Chávez Frías sufriría una derrota, pero continuaría creando problemas en su país y en otros de la región.
Lo que puede poner fin a los conflictos que crea Chávez, con el “socialismo del siglo XXI”, es la caída de los precios del petróleo, porque de esto dependen su Gobierno y otros de la izquierda radical en Latinoamérica, opina Andrés Oppenheimer, quien visitó Managua hace tres días invitado por la universidad nicaragüense American College.
¿Crees que América Latina se está jugando su futuro en el referendo de este domingo en Venezuela?
No creo, porque si Chávez llegara a perder el referendo, sigue siendo el Presidente de Venezuela, sigue controlando el Congreso, las Fuerzas Armadas, el Tribunal Electoral, gran parte de la prensa y casi todas las instancias del país. Sería un revés enorme para Chávez, pero de ninguna manera sería el fin de Chávez.
Sin embargo, no tendría las manos completamente libres para hacer lo que quiera.
Eso le daría muchísimo aire a la oposición, sería una enorme inyección a una oposición que ha estado desmoralizada, dividida y golpeada. Cambiaría totalmente la dinámica política en Venezuela, pero no sería el fin de Chávez.
Algunos venezolanos creen que la oposición ofrece casi nada frente a Chávez. ¿A qué se debe?
Es muy difícil competir contra Santa Claus. Si tú eres la oposición venezolana y vas a los barrios y dices “tenemos que aumentar la inversión para que haya más empresas, para que haya más empleo, para que haya menos pobreza”; pero luego tienes a Santa Claus que reparte dinero en efectivo, es muy difícil competir contra eso. Ahora, todos sabemos que eso es lo que hace Santa Claus, es pan para hoy y hambre para mañana, porque no estás construyendo industrias, no estás construyendo empleo, no estás construyendo la base para un crecimiento a largo plazo; y el día que caigan los precios del petróleo, Venezuela va a ser un país más pobre que antes, porque han destruido las pocas industrias no petroleras que había. Cuando Chávez asumió el poder, el petróleo estaba a 9 dólares por barril y hoy está a casi 100.
Parece ser la estrategia de los países del Alba, como Bolivia y Nicaragua: repartamos...
En cierta medida no está mal. Brasil lo está haciendo, Chile lo está haciendo... El repartir los frutos de la riqueza no está mal. El problema es cuando lo haces con un discurso ahuyenta capitales, que te frena la inversión, te produce fuga de capitales y te produce menos inversión, menos empleo y más pobreza. Ahí está el problema. Entonces, repartir no está mal; el problema es repartir con un discurso radical que ahuyenta las inversiones.
¿Y repartir cuando no tenés suficiente producción?
Eso sí es un problema.
Venezuela es rico en petróleo y ya escasea la leche, el azúcar...
Es que han destruido la industria nacional. Venezuela, con el ingreso de petróleo que ha tenido, tenían que haber hecho exactamente lo contrario de lo que hicieron; tenían que haber convertido el país en menos dependiente del petróleo. Fíjate qué interesante, los países árabes que hicieron lo que Venezuela está haciendo ahora, en el boom petrolero anterior, en los años 70, ahora están calladitos, ahora están invirtiendo. Abu Dabi (emirato árabe) está comprando Citibank, Kadafi está calladito haciendo acuerdos con Estados Unidos. Aprendieron la lección, ya no tienen un discurso ahuyenta capitales; al contrario, están atrayendo capitales y tratando de diversificar su economía. Chávez está embarcado en un proyecto, que yo llamo narcisista leninista, que tiene mucho que ver con perpetuarse en el poder y poquísimo que ver con reducir la pobreza.
¿Chávez también está pretendiendo incendiar América Latina, como dijo el presidente Uribe?
Está pretendiendo, pero si te fijas cómo le ha ido en las últimas semanas, le está yendo bastante mal, porque fue a la cumbre de Chile y el rey (Juan Carlos) lo mandó a callar; y la mayoría de los países de América Latina fueron a saludar al rey, no a felicitar a Chávez. Después se fue a la cumbre de la OPEP (países productores de petróleo) y el rey de Arabia Saudita lo mandó a callar, cuando Chávez dijo que quería reducir la oferta petrolera para aumentar el precio del petróleo. El rey de Arabia Saudita lo mandó al demonio, le fue mal. Después volvió a Venezuela y (Álvaro) Uribe le sacó la mediación de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), que era su gran oportunidad para hacer de gran componedor político latinoamericano. En las últimas semanas le ha ido de mal en peor.
¿Por qué algunos sectores en Venezuela, que antes apoyaban a Chávez, se le podrían estar volteando?
Porque se dan cuenta que Chávez es un presidente ahuyenta capitales y busca pleitos. Todos los días necesita pelearse con alguien; que no lo inventó él, eso lo inventó Fidel Castro mucho antes que él. En Venezuela todos los días hay un nuevo pleito. Si no son los empresarios, es la Iglesia; si no es la Iglesia, son los estudiantes; si no son los estudiantes, es Estados Unidos; si no es Estados Unidos, es España; si no es España, es Colombia. Necesita crear conflictos, crear polarización, para tener excusas, para saltarse las instituciones y en nombre de la defensa de la patria acumular cada vez más poderes. Es una estrategia de acumulación de poderes que combina la polarización con la victimización, porque al mismo tiempo todos los días dice que lo quieren matar... Y Evo Morales lo calca, es el mismo discurso todos los días. Creo que cada vez más venezolanos, chavistas, se están dando cuenta que los países que crecen y reducen la pobreza son los que, en lugar de estar peleándose con todo el mundo, son los que todos los días se quieren hacer amigos de más países. Es exactamente lo contrario de lo que ha venido haciendo Venezuela; y que el proyecto de Chávez es un proyecto personal, no es un proyecto nacional y mucho menos un proyecto que reduce la pobreza. Están viendo que países como Chile, que no se pelean con nadie, han reducido la pobreza del 43 por ciento de la población al 15 por ciento de la población. Y países como Venezuela, con todo el chorro de petróleo que ha recibido en estos últimos siete años de Chávez, no llegan ni de lejos a resultados tan buenos.
¿Qué ganan los países del Alba, como Bolivia o Nicaragua, siguiendo el discurso de Chávez?
A mí me parecería presumido y petulante bajarme del avión en Nicaragua y entrar a dar cátedra sobre lo que está pasando en Nicaragua. No quiero entrar a calificar lo que hace el presidente Ortega... A mí no me parece mal que un país reciba dinero de Chávez. Si tienes un personaje que se viste de rojo y grita, pero te regala dinero, bienvenido, eres un país pobre. Ahora, si el costo de eso es adoptar un discurso radical que ahuyenta capitales, nacionales y extranjeros, en la relación costo-beneficio, pierdes, porque lo que te entra de Chávez es mucho menos de lo que entraría si los empresarios nicaragüenses estarían más confiados en el futuro del país; y si los países extranjeros estuvieran más confiados en el futuro de Nicaragua.
¿Es probable que América Latina se divida en dos bloques: Centroamérica y México más con Estados Unidos, y Sudamérica con una mayor relación comercial con Europa?
Cada país tiene que explotar su ventaja competitiva. Hay una ventaja enorme de la que México y Centroamérica se pueden beneficiar y creo que va a ser la gran oportunidad para esta región, en los próximos diez años. Es el turismo de los jubilados americanos. En los próximos 30 años se van a jubilar cien millones de gringos. Imagínate si México, Nicaragua, Costa Rica... Costa Rica ya lo hace, México ya lo hace. Pero imagínate si los países, México y Centroamérica, pueden hacer acuerdos con los Estados Unidos, por los cuales sus jubilados pueden hacer uso de su pensión norteamericana en hospitales certificados por Estados Unidos en México, Nicaragua... Estarías hablando de una bonanza de dinero muchísimo mayor a la del libre comercio. Ejemplo: España. España vive de los jubilados alemanes, ingleses, suecos, que viven seis meses al año en España, gastando el dinero de sus pensiones de sus países de origen. Esa es una veta enorme para toda esta región.
¿Y qué necesita encontrar un jubilado norteamericano, en un país como Nicaragua, para venirse a vivir?
Confianza de que no le van a cambiar las reglas del juego. Confianza de que nadie lo va a molestar por ser americano. Lo mismo que tú necesitarías para ir a la casa de alguien: creerte bienvenido. Tú vas a un país donde te crees bienvenido, no vas a un país donde te abofetean... Imagínate si Nicaragua pudiera captar, no te digo el uno por ciento, el 0.5 por ciento de toda esta gente que se va a jubilar.
¿Qué podemos esperar de una nueva administración estadounidense, si ganaran los demócratas?
Creo y espero que cualquier presidente va a ser mejor que el presidente Bush, con relación al mundo y con relación a América Latina. La guerra de Irak fue un error mayúsculo del presidente Bush que le ha costado a Estados Unidos muchísimo, a nivel nacional e internacional... Una nueva cara, sea quien sea, va a poder empezar a reconstruir el lado bueno de Estados Unidos, que lo hay y es muy bueno. Lamentablemente en Estados Unidos ahora hay un clima antiinmigrante, un clima aislacionista, antiglobalizador que no es bueno para América Latina. Ojalá esto sea una cuestión de campaña electoral, que se revierta en enero del 2009.
¿Crees que el futuro presidente de Estados Unidos pasaría por encima de Chávez y le dejaría hablando solo?
Creo que sí. Lo que tiene que hacer Estados Unidos y lo que va a hacer es ignorar a Chávez y dejar que hable solo; y en lugar de concentrarse en él, construir puentes con Brasil, con México, con Colombia, con Perú, con Argentina... Y dejar que Chávez siga hablando frente al espejo.
Existe la idea de que Cuba puede seguir el modelo chino, por iniciativa de Raúl Castro. ¿Cómo concebir una privatización masiva en Cuba?
Tarde o temprano Cuba se va a abrir... Si Fidel Castro hubiera llamado a elecciones y hubiera abierto el país, cuando desapareció la Unión Soviética, quizás hubiera ganado en una elección. Pero hoy, después de tantos años de represión, de desastre económico y de pobreza, lo más probable es que por la teoría del péndulo, apenas se abra eso, la gente va a ir para el otro lado y se va a abrazar a Estados Unidos. A mí no me extrañaría que Cuba termine siendo el país más pronorteamericano de América Latina porque, después de 50 años de una cosa, va a haber por la propia ley física una gran presión para buscar una solución en el otro lado. Si no han permitido elecciones libres es porque saben que las pierden.
La hora final de Castro parece llegar, pero ¿cuándo sería la hora final del castrismo?
El castrismo, como tal, no va a morir como no murió el peronismo, como no murió el sandinismo, como no murió ninguna de las corrientes iniciadas por figuras históricas. Lo que sí creo es que en nombre del castrismo van a privatizar, abrir la economía, insertarse en la economía global, como ocurrió con el peronismo, como está ocurriendo con el comunismo en China, porque no hay otra. La economía mundial va en esa dirección, los países que avanzan y reducen la pobreza son los que se insertan en la economía global. Los países que no crecen y aumentan la pobreza son los que se aíslan y Cuba no va a ser la excepción. Si yo tuviera que adivinar qué va a pasar en Cuba de aquí a diez años, yo te diría que en nombre de la figura de Fidel Castro van a privatizar, poner una alfombra roja a la inversión extranjera, a los empresarios... Todo lo contrario a lo que dicen ahora, pero en nombre de la figura histórica de Fidel Castro.
¿Influiría mucho Chávez en el futuro de Cuba, al desaparecer Castro?
No creo. En el futuro inmediato, Raúl Castro va a seguir con la alianza con Venezuela, pues, obviamente le conviene. Pero no hay mucho amor entre Raúl Castro y los militares cubanos con Chávez. Hay mucha gente cercana a los círculos de poder cubanos que dicen que lo ven como una persona muy errática, muy impredecible como para hacer que el futuro de Cuba dependa de él. Cuba se va abrir por el mismo motivo por el que se abrió China, que se abrió Vietnam, porque es la mejor forma de reducir la pobreza.
¿Y Chávez será, como dicen, el sucesor de Fidel Castro?
Yo no creo. Mira las encuestas en América Latina. Chávez está con Bush en el último lugar. No, perdón, Fidel Castro está en el último lugar. En el antepenúltimo están Bush y Chávez. Y los más populares a nivel latinoamericano... Los líderes más populares son los que no se pelean con nadie: Lula, Bachelet... Construyen, atraen inversiones... No andan amenazando, ni buscando pleitos con nadie.
Algunos políticos o partidos enLatinoamérica parecen temerle a Cuba, les da miedo hacer declaraciones que molesten a Castro... ¿Si cambia el sistema en Cuba, habría un incremento de la izquierda moderna?
En América latina hay una izquierda moderna y una izquierda jurásica. Cuba es el adalid de la izquierda jurásica, ahora con los petrodólares de Venezuela. Pero creo que los resultados están a la vista. Cuba es un país tan pobre que no se anima a tener elecciones. Chile es un país que ha reducido la pobreza a más de la mitad en un mínimo del tiempo que lleva Fidel Castro en el poder, unos 15 años. La gente no es tonta, la gente ve los periódicos, ve televisión y se entera de estas cosas; entonces, yo creo que hay un gran futuro para la izquierda moderna latinoamericana; y la izquierda jurásica está pendiendo de su último hilo que es los petrodólares de Chávez. Cuando bajen los precios del petróleo, la izquierda jurásica se va a ir como se fueron los dinosaurios en la antigüedad.