El director del Instituto Nacional Forestal (Inafor), William Shwartz Cunningham, informó que una investigación realizada por funcionarios de esa institución gubernamental revela que en comunidades de los municipios de La Cruz del Río Grande y El Tortuguero, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) hay más de mil tucas botadas de manera ilegal.
“Nosotros tenemos entendido por cálculos que hay allá adentro, contra plan de manejo, aproximadamente cuatro mil metros cúbicos de madera (de caoba y cedro macho). Eso equivale a más de mil tucas”, denunció Shwartz.
LA PRENSA conoció que en La Cruz del Río Grande existen 130 planes mínimos aprobados por el Inafor a favor de los madereros, mientras que en El Tortuguero hay más de 20.
El funcionario de Gobierno ordenó a dos de sus funcionarios del nivel central ir a Bluefields, trabajar con otros funcionarios locales, conformar una comisión interinstitucional y trasladarse a los municipios La Cruz y El Tortuguero, a fin de inspeccionar si hay (otra) madera tumbada contra plan de manejo.
COMISIÓN
LA PRENSA conoció que quienes formarán parte de la comisión, que verificará los supuestos árboles tumbados ilegalmente, serán funcionarios del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), la Procuraduría Ambiental, Policía Nacional, Fuerza Naval y Fiscalía, entre otros.
El jefe del Estado Mayor del Distrito Naval Atlántico (DNA), capitán de fragata Blas Hernández Mendoza, dijo que están listos para ir a La Cruz del Río Grande y El Tortuguero a verificar la legalidad de las tucas tumbadas por algunos madereros.
CRITICA RELAJO
El funcionario gubernamental responsabilizó a las anteriores autoridades de esa institución, por “armar una vulgaridad e irresponsabilidad” con los bosques del Atlántico Sur para beneficiar a algunos de los madereros que son depredadores.
“En este país y particularmente en las Regiones Autónomas se extendieron 2 mil 364 planes mínimos, esa es una barbaridad, una vulgaridad, todos fueron de caoba y cedro macho”, dijo Shwartz.
Aseguró que los comunitarios ofertan hasta en 26 dólares el metro cúbico de madera de caoba, pero prometió que no se permitirán más permisos para seguir destruyendo bosques.