El ex director del área de Comunicaciones del proyecto Metrovía, Fernando Cuenco Nava, aseguró que la falta de voluntad política del nuevo Gobierno de Daniel Ortega fue la causa de la desaparición del proyecto del Metrovía.
La iniciativa es “la solución integral al problema del transporte público en el departamento de Managua (...) Pero definitivamente quedó estancado debido a la falta de voluntad política respecto del tema”, expresó Cuenco Nava, quien aseguró que el Metrovía aún puede ser retomado con facilidad por un equipo técnico especializado.
El comunicador explicó que la comisión que trabajaba para ejecutar el proyecto, creada por el entonces presidente Enrique Bolaños, dejó de trabajar paulatinamente entre noviembre de 2006 y marzo de 2007, cuando oficialmente se anunció el proyecto por parte del Gobierno central, explicó Cuenco Nava.
Esa decisión, a juicio de Cuenco Nava, significa priorizar al sector del transporte público en Managua, un sistema que anualmente genera unas pérdidas al Estado de aproximadas 80 millones de dólares calculados en base a subsidios, perjuicio por huelgas y paros, exoneraciones y no pago de impuestos.
Mientras, se deja a un lado el proyecto del Metrovía, un sistema de ganancias calculado en aproximadamente más de cinco millones de dólares anuales, sólo en su primera fase.
El Metrovía o Busway es un sistema de rutas alternas que serían utilizadas exclusivamente por buses de mayor capacidad de pasajeros y con recorridos más largos, para ahorrar la mitad del tiempo que el 20 por ciento de la población capitalina pierde en llegar a su trabajo.
La idea surgió como una promesa de campaña del ahora Alcalde de Managua, Dionisio Marenco, quien hace algunos días admitió públicamente que no podrá concretar ese compromiso antes de concluir su período municipal.
De acuerdo a Cuenco Nava, el Metrovía significaría reducir de 1,200 a 600 la cantidad de buses que circulan en la vía de la Zona Franca Las Mercedes a Ciudad Sandino. Además, eso provocaría una reducción de consumo de 9.5 millones de galones de combustible al año y reduciría un 58 por ciento las emisiones de gases.