Raúl Castro quiere extender experimento militar semicapitalista a toda la economía
El presidente provisional de Cuba, Raúl Castro, apuesta a un sistema de gestión empresarial aplicado por los militares desde hace 20 años, para aumentar el control y la eficiencia de la empresa socialista, afectada por la burocracia, la corrupción y la baja productividad.
El programa Perfeccionamiento Empresarial, creado y aplicado en la industria militar a partir de 1987, busca incrementar la eficiencia sobre la base del control estricto de los costos, incentivos por productividad y concede un amplio margen de autonomía a las empresas, dentro del sistema socialista.
“Se confirma que el perfeccionamiento empresarial es la experiencia más coherente y prometedora que hemos desarrollado para hacer eficiente la empresa socialista”, afirmó ayer el vicepresidente Carlos Lage, al clausurar un seminario de dos días con más de 650 directores de empresas civiles que aplican ese modelo.
Al encuentro, celebrado en el Ministerio de las Fuerzas Armadas (Minfar), asistieron el general Julio Casas, viceministro primero de las FAR, y los ministros de Economía y Planificación, Comercio Exterior, Finanzas y Precios, y Auditoría y Control.
“Necesitamos que las empresas en perfeccionamiento sean un ejemplo, una vanguardia en la batalla por el desarrollo económico del país”, dijo Lage, tras subrayar que tanto el convaleciente líder Fidel Castro, como su hermano Raúl, quien lo sustituye en el poder desde el 31 de julio de 2006, siguieron el “desarrollo del encuentro”.
CITA BUENOS RESULTADOS
Según el vicepresidente, a cargo de la economía, 797 empresas cubanas —de un total de 2,732— laboraban bajo ese sistema al cierre de 2006, con indicadores superiores a los del año anterior en ventas (21 por ciento), utilidades (5 por ciento), aporte en divisas convertibles (20 por ciento), y productividad del trabajo (7).
El funcionario añadió que las empresas bajo el sistema aportaron en 2006 “el 20 por ciento de las ventas totales; el 51 por ciento de las utilidades, el 72 por ciento de los aportes en divisas convertibles y alcanzan una productividad un 50 por ciento superior al resto de las empresas”.
Por sus resultados positivos en las FAR y en busca de fortalecer la “empresa socialista”, el programa se extendió a la economía civil en 1998 por decisión del V Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC, único), pero de manera selectiva, pues deben cumplir ciertos parámetros para acogerse al sistema.
Explicó que el sistema en las empresas civiles comenzó a aplicarse en “un momento complejo del desarrollo del país”, marcado por el alza del precio del petróleo y el reforzamiento del embargo que Washington aplica a la isla desde 1962.
Sólo 40 por ciento de las empresas en distintos sectores de la economía, ha logrado “certificar o avalar los sistemas de calidad”, el resto presenta deficiencias en la contabilidad y en el control interno, en los sistemas de pago y en la planificación.