Elmer y Carlos Romero Ramírez recibieron esta madrugada el cadáver de su madre, la chinandegana Carla Isabel Ramírez Silva, quien murió en Guatemala víctima de siete balazos.
El móvil de su muerte es todavía un misterio, después que las autoridades de Policía de aquel país encontraran su cuerpo dentro de un vehículo.
Los hijos de Carla desconocen lo que le ocurrió a su madre y la incertidumbre aumentó cuando se enteraron que el cadáver de su padrastro, Albino Méndez D' León, de origen guatemalteco, también fue abandonado en un cañaveral, con un disparo en la frente.
SE REUNIRÍA CON SU MARIDO
“Ella salió el domingo de Nicaragua con rumbo a Guatemala, en una excursión y se encontraría con su marido en la capital”, dijo su hijo mayor Elmer Romero, quien hizo las gestiones para la repatriación del cadáver, cuyo traslado costó mil 800 dólares.
“Ella me llamó por teléfono toda la semana, me instruyó que realizara trámites para obtener mi cédula, pero el viernes no me llamó más”, explicó el joven visiblemente conmovido.
Los familiares de Carla Ramírez llamaron el sábado, pero su celular no respondió más.
“Lo extraño es que ella hasta ocho veces nos hablaba en el día y ni su número ni los tres números de mi padrastro respondieron a mi llamada”, declaró el joven.
DOLOR AL CONFIRMAR SOSPECHAS
Las sospechas de que algo les había ocurrido fue creciendo. La madre de la nicaragüense, doña Magali Silva, declaró anoche que su yerno era propietario de al menos 10 furgones que hacen viajes por toda Centroamérica y que uno de sus empleados que le conducía los vehículos, le informó que habían hallado muerto a Albino Méndez y que de su hija Carla no se sabía el paradero.
“Comencé a llamar a los familiares de mi padrastro y luego me enteré que mi madre estaba muerta. La Policía de Guatemala informó que el cuerpo lo encontraron en Villa Canales”, dijo el joven.
VERSIÓN DE LA POLICÍA NICARAGÜENSE
La Policía de Chinandega investigó el caso e informó que la nicaragüense Ramírez Silva fue encontrada a la orilla de un centro de educación primaria, en Villa Canales, dentro de una camioneta Frontier, propiedad de Albino Méndez.