Dos concejales de Rancho Grande insisten en desconocer la autoridad de Alfredo Zamora Pineda y Marvin José Membreño, alcalde y vicealcalde, ambos liberales de ese municipio, situado al noreste del departamento de Matagalpa.
El conflicto surge porque los concejales Félix Pedro Rodríguez Amaya, electo bajo la bandera del Partido Liberal Constitucionalista, y Fernando de los Reyes Toledo Noguera, electo por el Frente Sandinista, aseguran que Zamora “vendió ilegalmente” una casa de la municipalidad al vicealcalde Membreño, por la cantidad de 300 córdobas y sin la autorización del Concejo de Rancho Grande.
Por su parte Zamora y Membreño rechazan los señalamientos y tienen el respaldo de los concejales liberales Róger Canales Arauz y Ronald Francisco Padilla Mayorga, éste último secretario del Concejo, quien presuntamente respaldó a Rodríguez y Toledo en un intento por destituir al alcalde y al vicealcalde en una fallida sesión extraordinaria del Concejo el 10 de agosto recién pasado.
A través de una carta, enviada el pasado 6 de agosto, Rodríguez, Toledo y Padilla denunciaron ante la Contraloría General de la República (CGR) la supuesta venta ilegal de la casa, situada en el barrio Paz y Progreso, en el casco urbano del municipio.
Rodríguez y Toledo supuestamente contaban con el respaldo de Padilla, para destituir a Zamora y a Membreño, sin embargo, el 14 de agosto, el secretario del Concejo se echó para atrás y emitió un pronunciamiento, en el cual asegura que Rodríguez y Toledo lo involucraron “en el ridículo proceso” de destitución del alcalde y vicealcalde.
LOS ARGUMENTOS
Toledo y Rodríguez presentaron una certificación del Registro Público de la Propiedad Inmueble y Mercantil de Matagalpa, según la cual, el vicealcalde Membreño es dueño de una finca inscrita bajo el número 94597, en el asiento primero, folio 240 del tomo 845 del Libro de Propiedades.
La finca tiene como mejoras una casa con techo de zinc, forro de concreto, piso embaldosado, letrina y además cuenta con los servicios de energía eléctrica y agua potable.
Según la certificación, la finca donde está construida la casa de Membreño “es una desmembración de la finca número 75809”, perteneciente a la municipalidad de Rancho Grande.
Rodríguez y Toledo también presentaron una constancia emitida por Padilla, el 13 de junio de este año, en la cual rechaza que el Concejo haya autorizado a Zamora la venta del inmueble a Membreño.
Pero el alcalde y el vicealcalde sostienen que el acto fue una adjudicación tramitada por el segundo desde hace varios años y que tiene origen en un programa de reinserción para desmovilizados de guerra.
A través de un convenio con el extinto Ministerio de Acción Social (MAS) en el año 2001, la Alcaldía de Rancho Grande adquirió los derechos para administrar y dar seguimiento a los resultados de un proyecto de autoconstrucción de viviendas que benefició a 35 desmovilizados de guerra en el actual barrio Paz y Progreso.
El lote de cinco manzanas, donde fueron edificadas las viviendas, fue comprado por el MAS al productor Maximino Pineda, quien confirmó el dato. Cada beneficiado con el programa debía pagar 20 mil córdobas, a 33 años de plazo, por la autoconstrucción de su casa.
Uno de los beneficiarios del programa fue Abel Pérez Dávila, quien presuntamente cedió sus derechos sobre la vivienda a Marvin José Membreño, antes que éste fuera electo vicealcalde.
Algunos vecinos del barrio aseguran que Membreño lleva unos ocho años poseyendo el inmueble, pero los concejales Félix Rodríguez y Fernando Toledo sostienen que la Alcaldía compró la casa a Pérez en diez mil córdobas y que Membreño llevaba poco tiempo habitándola.