Contrario a lo que se cree, en Costa Rica muy pocos nicaragüenses han sido beneficiados con programas de vivienda, según un estudio reciente, basado en datos de los últimos 19 años.
Aunque son muchos los extranjeros que viven en Costa Rica, principalmente nicaragüenses, muy pocos han recibido los beneficios de programas de viviendas, dijo el Ministro de Vivienda, Fernando Zumbado, al comparecer ante la Comisión de Gobierno y Administración que debate sobre las reformas de la Ley de Migración y Extranjería.
Zumbado sostiene que según un estudio que abarca los últimos 19 años, solamente 4,867 familias foráneas obtuvieron una vivienda, en su mayoría nicaragüenses; con una inversión total de más de ocho mil millones de colones (15.5 millones de dólares aproximadamente).
“Esto demuestra que estamos sobreestimando el peso de la población migrante en los programas de vivienda”, afirmó el ministro a los legisladores, haciendo alusión a que los costarricenses creen que los nicas beneficiados con proyectos de vivienda son demasiados.
Zumbado añadió que no hay datos precisos de la procedencia de los beneficiarios, pero se estima que la mayoría de ellos proviene de Nicaragua, cuya situación es bastante complicada, pues además de mantener a quienes vienen con ellos, deben enviar dinero a los familiares que dejaron en su país.
Zumbado añadió que en lo que va del año, de los más de seis mil bonos de vivienda entregados, 143 los recibieron familias extranjeras, principalmente nicaragüenses.
Reconoció que no hay certeza del número de migrantes que hay en el país, aunque se estima que existen al menos 600 mil personas no nacidas en Costa Rica, de las cuales un porcentaje bastante alto son ilegales.
Precisamente ante esta situación, Zumbado respaldó los aportes que pueda dar el proyecto de Ley de Migración con el establecimiento de un canon de 25 dólares, que deberán cancelar los extranjeros en el país.
Según el proyecto, estos recursos serán destinados a fortalecer los programas sociales, entre los que se encuentran los de vivienda, cuyo monto será determinado en un reglamento.
FIDEICOMISO
El titular de vivienda considera que lo más conveniente sería establecer un fideicomiso que defina, según las necesidades, el porcentaje que recibiría cada programa.
“El establecimiento de este tipo de impuesto de ingreso al país es un atractivo para quienes deseen ingresar, pues es mucho más bajo que el monto que deben cancelar para contar con los permisos, que rondan los 350 dólares”, expresó el ministro.
Aseguró que en un futuro no muy lejano Costa Rica contará con un millón de extranjeros, por lo que si el canon es de 25 dólares, se obtendrían 25 millones de dólares al año, y éstos serían destinados para programas sociales.