Vicente Padilla puso fin con estilo a su sequía de triunfos, silenciando a una de las líneas de bateadores más bulliciosas de las Ligas Mayores, con un imponente pitcheo de seis entradas para cinco hits, una carrera y tres ponches en seis innings.
Padilla ganó por primera vez desde el 15 de junio, al vencer los Rangers de Texas 5-3 a los Marineros de Seattle, anoche en Ballpark de Arlington, respaldado sólidamente por el jonrón 605 de Sammy Sosa en su carrera, más tres hits de Ian Kinsler, dos empujadas de Marlon Byrd y un triple de Brad Wailkerson.
Ichiro Suzuki trató de prender la mecha con un hit dentro del cuadro abriendo juego, pero el chinandegano apagó cualquier posibilidad con una hilera de 13 bateadores neutralizados, hasta que Ben Broussard tomó base en el quinto episodio con un machucón por la tercera base. El nica no perdió la concentración y siguió coleccionando outs, hasta que el combustible se le agotó en la séptima entrada.
José Guillén inició el séptimo con un batazo sin contundencia, pero con ojos, que cayó de hit detrás de la segunda base, como anunciando que éste no sería el “inning de la suerte” para el nica. Raúl Ibáñez y Adrián Beltré siguieron con imparables que empujaron al plato a Guillén y a las duchas al derecho pinolero, que dejaba el juego ganando 3-1.
Y así lo mantuvo el relevista Frank Francisco. Joaquín Benoit se encargó del octavo episodio y a C.J. Wilson le anotaron dos en el noveno, que no afectaron la decisión del nica, porque Texas había anotado dos en el cierre del octavo para ampliar la ventaja a 5-1.