PISCO, Perú.- El equipo "Topos" de México buscaba hoy cadáveres y obras de arte entre las ruinas de una de las iglesias que colapsaron en esta ciudad debido al terremoto que asoló el sureste peruano. En ese templo, murieron más de 100 personas durante una misa que se celebraba cuando ocurrió el sismo, a las 18.41 horas del 15 de agosto.
"Tratamos de devolver el arte, que es parte de la fe de la gente, en medio de la tragedia", dijo a AP Edmundo Delgado, uno de los miembros del equipo mexicano, que ha rescatado en esta ciudad a decenas de sobrevivientes luego del sismo, y que ha ayudado también a desenterrar cadáveres.
El equipo, de 10 personas, buscaba este sábado entre las centenares de casas de adobe que se derrumbaron durante el terremoto, ya sin esperanzas de encontrar gente con vida.
Más de 500 personas murieron, y más de un millar resultaron heridas en el fenómeno telúrico de 8 grados.
“RESCATANDO LA FE”
"Nosotros sentimos lástima por la gente que lo pierde todo: familia, casas, iglesias... Y ahora, luego de rescatar cadáveres, nos ponemos ya a ayudar rescatando la fe", indicó.
Afuera de los escombros, Carol Shannon, peruana, y también rescatista de ese grupo, le alertó que otro sismo remecía el lugar, a lo que respondió: "no hay que tener miedo, si esto soportó, intacto, esto no se cae".
"No tenemos miedo, solo tenemos fe de que nada se caiga encima, y que no haya otro terremoto", comentó Delgado.
Los mexicanos trabajaban febrilmente en el lugar, colocando lo que rescataban en medio de una montaña de escombros de unos 20 metros de alto, mientras unos 20 sobrevivientes del terremoto miraban desde una polvorienta calle los objetos de arte rescatados.
"Es bueno devolverle a la gente fe, sus creencias, en este momento", dijo Juan Soria, otro de los mexicanos que a pocas cuadras seguían escarbando entre los restos de un hotel ubicado a dos cuadras de la iglesia.
"Por el olor, sabemos que hay más cadáveres, y tenemos que sacarlos, ese es nuestro trabajo desde 1985", cuando un terremoto asoló a Ciudad de México.