HYDERABAD, India.- Dos explosiones que se produjeron este sábado por la noche (hora local) en sitios públicos atestados en la ciudad sureña de Hyderabad dejaron por lo menos 30 muertos y unos 50 heridos, dijeron las autoridades.
Las fuerzas de seguridad fueron puestas en estado de alerta en toda la ciudad tras las detonaciones, las cuales se produjeron con minutos de diferencia, indicaron funcionarios.
"Este es un acto terrorista", dijo a la prensa Y.S. Rajasekhara Reddy, ministro principal del estado de Andhra Pradesh, donde está situada Hyderabad, y pidió calma a la población.
K. Jana Reddy, ministro del Interior del estado, dijo que hubo al menos 30 muertos, de los cuales 24 fallecieron en un popular restaurante familiar, Gokul Chat, en el mercado Kothi, y por lo menos seis en un espectáculo de luces láser en el parque Lumbini.
Dijo que la mayoría de los fallecimientos se produjo en el mercado Kothi, e indicó que hay 50 heridos.
CAOS COMPLETO
Las imágenes de televisión en el lugar del espectáculo láser mostraron charcos de sangre y cadáveres entre las hileras de butacas. Policías con linternas y perros adiestrados buscaban debajo de los asientos en busca de explosivos.
"Oímos la explosión y la gente salió corriendo despavorida, muchos de ellos chorreando sangre", dijo P.K. Verghese, gerente de seguridad del espectáculo. "Fue un caos completo. Tuvimos que levantar las barreras de seguridad para que la gente pudiese salir".
Hyderabad, una ciudad de siete millones de habitantes -40% de ellos musulmanes- se ha visto plagada desde hace tiempo por tensiones entre hindúes y musulmanes y ocasionales hechos de violencia.
En mayo, una bomba en una histórica mezquita de Hyderabad dejó 11 muertos. Otras cinco personas murieron en choques que estallaron después de esa explosión, entre fuerzas de seguridad y manifestantes musulmanes indignados por lo que consideraron falta de protección policial.
Una serie de ataques terroristas se ha venido produciendo en la India en los dos últimos años. En julio del 2006, bombas en siete trenes de pasajeros de Mumbai (Bombay) mataron a más de 200 personas. Ese ataque fue atribuido a milicianos musulmanes basados en Pakistán.