Familiares y vecinos de la joven Blanca Rosa Fernández Jarquín, de 23 años, se encuentran consternados tras la trágica muerte de la joven al caer de un bus cuando se dirigía a su trabajo en El Alto de Guadalupe, Costa Rica.
Teodora del Rosario Urbina, vecina de la víctima en el barrio La Bombilla, comentó que ella salió de Boaco hacia el país del sur el pasado 17 de agosto, en busca de su prosperidad y para unirse a su compañero Roberto Ernesto Espinoza Cano, a quien no veía desde hacía un año.
“Pensando en estar junto a su pareja, su suegra le mandó dinero para que arreglaran los papeles” y fuera a Costa Rica a sustituir en el trabajo a una cuñada, relató Urbina.
CONMOCIÓN
Según Urbina, el día del incidente “yo estaba ocupada, cuando oí la bulla en mi casa; una niña me llegó a decir que Blanca había muerto, pero yo creía que era broma, entonces me vine donde la Payita y me confirmó la noticia”.
La mamá de la víctima, Fátima del Rosario Jarquín, quien habita en el barrio San Miguel, de Boaco, salió el jueves hacia Costa Rica con el fin de repatriar el cadáver de su hija.
Desde que se supo la noticia, los vecinos de Blanca Rosa Fernández Jarquín se han dado a la tarea de buscar ayuda, para apoyar en los gastos del funeral.
SE FUE POR INSISTENCIA
Angélica María Fernández Jarquín, hermana de la víctima, manifestó que Blanca Rosa era una muchacha humilde y callada. “Ella se fue porque la familia de su marido la tenían loca que se fuera, aunque mi mamá le decía que no”, agregó.
Una vez que el cadáver de la joven arribe a Nicaragua, la mamá será quien decida dónde velarán el cuerpo, aunque la familia del marido y vecinos del barrio La Bombilla hacen los preparativos para su vela.