La historia de Camilo Mejía, el primer militar estadounidense que se negó a regresar a combatir en la guerra en Irak en el 2004, fue recabada por dos jóvenes cineastas costarricenses en un documental de 52 minutos llamado Querido Camilo.
Los jóvenes cineastas Julio Molina y Daniel Ross, quienes fueron compañeros de clase de Camilo un par de años, mientras estuvo en Costa Rica a inicios de los años noventa, presentaron oficialmente el documental la noche del jueves en el cine Magali, en la capital costarricense, ante cientos de espectadores
El documental, que contó con la dirección del nicaragüense Humberto Jiménez y el camarógrafo Frank Pineda, describe la polémica de Mejía, cuando se resistió a regresar a Irak y luego de estar cinco meses en la clandestinidad, el 15 de marzo de 2004 se entregó a las autoridades norteamericanas y se declaró objetor de conciencia.
En ese momento, Mejía, hijo del reconocido cantautor nicaragüense Carlos Mejía Godoy y de la costarricense Maritza Castillo, se convirtió en el primer soldado en hacer pública su deserción durante la guerra de Irak.
El 21 de mayo un tribunal militar lo condenó a un año de prisión, pero nueve meses después ya estaba en libertad por buena conducta.
El documental es adornado con imágenes de la guerra, así como con testimonios y reflexiones de sus padres; de Luis Font, el abogado de Camilo, entre otros; pero sobre todo con la historia contada por el mismo Mejía, quien se observa más sobrio, con mensajes pacifistas y sus conocidos argumentos en contra de la guerra en Irak.
“Es la historia del primer objetor de conciencia de una guerra, una historia contada por sus propios amigos de la adolescencia. Ya nos sentimos satisfechos con el trabajo”, dijo Ross.
“Es un verdadero privilegio poder llevar a la gente el mensaje pacifista de Camilo de una forma creativa”, añadió Molina.
Querido Camilo será presentado por la televisora estatal de Costa Rica (Canal 13) el 21 de octubre y forma parte del programa DOCTV que integran televisoras estatales de 16 países iberoamericanos.