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Juzgado por los pactistas
Alejandro Fiallos Navarro
El autor fue funcionario del gobierno de Enrique Bolaños

Parece que esta historia se me va a repetir por mucho más tiempo. Yo sabía a lo que me metía al atacar la corrupción y a sus personajes, pero sinceramente no puedo callarme. Allegados al reo Arnoldo Alemán, amigos míos, me han exteriorizado que su venganza la llevará hasta destruirme.

El 24 de julio me acusaron una vez más, en un juzgado, por un caso que más bien yo descubrí y del que e informé a la Contraloría General de la República, que dio su dictamen encontrando anomalías en la administración anterior a la mía. Y eso que la CGR ha sido una de las instancias que han usado para acusarme innumerables veces.

Lo increíble es que yo denuncié los casos a la CGR. Más increíble aún es que como siempre comienzan mal. A mucha gente han llamado a la Procuraduría General de la República, a la Fiscalía, a la CGR para que aclaren supuestas anomalías, pero a casi nadie han acusado. A mí ni siquiera me han llamado. ¿Qué será? ¿Tendrán arreglos e instrucciones especiales? Estoy claro de que sí. El Procurador depende de Daniel, no tiene experiencia ni trayectoria y quiere demostrar de alguna manera que está haciendo algo. El Fiscal, ni digamos, es de todos conocida su desprestigiada actuación y trayectoria, además que sabemos que depende de Arnoldo. El pacto en vivo.

La nueva acusación vino, coincidentemente, después que acusé internacionalmente al Estado de Nicaragua por las injusticias que hace el Poder Judicial en Nicaragua, por la corrupción de los partidos pactistas, por la persecución política que tienen esos partidos contra personas que, como yo, no podemos callarnos.

El jueves 19 de julio a las 4:00 p.m. estábamos citados a comparecer ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA en Washington, el Estado de Nicaragua, la Comisión y mi persona. Por el Estado sólo pudieron asistir el Embajador ante la OEA, la Primera Secretaria y el Ministro Consejero. El Embajador se disculpó porque debería de haber llegado alguien de la Procuraduría, pero como era un día especial, feriado en Nicaragua, no les importó la invitación. El Embajador reiteró a la Comisión que Nicaragua respeta los Derechos Humanos de las personas, como firmante de la Carta Americana de los Derechos Humanos, y quiere comprometerse a la no violación a mis derechos humanos.

Quedamos en que la próxima reunión se haría en Managua, en Cancillería, en los primeros días del mes de agosto. Pero vean la respuesta de Nicaragua: Una acusación más cuatro días después de estar reunidos en Washington. ¿Se podrá confiar en las autoridades nicaragüenses?

Estoy seguro que esta acusación viene porque he denunciado las violaciones a mis derechos humanos en todos los juicios y acusaciones que me han hecho desde el año 2004. Porque el Estado confesó que los jueces que me siguieron proceso actuaron en contradicción a las leyes, porque acusé al actual juez David Rojas (sandinista), (me ha condenado dos veces injustamente: Inifom y María Fernanda Alemán). Porque lo acusé de que envió a alguien a amenazarme. Porque denuncié la persecución en contra de algunos de nosotros ex funcionarios del gobierno de don Enrique Bolaños, que quieren humillarnos, desprestigiarnos y meternos a la cárcel con acusaciones falsas. Yo no me vendo ni acepto “ofertas” de nadie, digo la verdad y voy en línea recta. Y lo último: porque dije que en el gobierno de Daniel Ortega nadie toma decisiones, nadie tiene criterio propio.

No he cometido ningún delito. Quién sabe cuántos juicios más me estarán preparando. Todo es una patraña del pacto. Si llego a Nicaragua puedo aparecer muerto, pero me podrán montar cualquier tipo de jugadas sucias, pero callarme, nunca. Me estoy enfrentando a estas dos fuerzas del mal por denunciar la corrupción, personas poderosas, pero como dice el dicho: “No hay mal que dure cien años, ni…” Ahora resulta que la CSJ amparó a los que la CGR sancionó. Ya ellos no serán enjuiciados. A mí me inician juicio este lunes 27 de agosto por haber encontrado y denunciado las anomalías que ocurrieron en Correos de Nicaragua. Esto es Nicaragua. Que Dios nos salve.

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