El juez Octavo Distrito de lo Penal de Juicio de Managua, Tomás Eduardo Cortez, no le dio lugar a la apelación presentada por el abogado del empresario Armel González, en la cual se solicitaba la suspensión del juicio por las injurias y calumnias denunciadas por el cónsul designado de Nicaragua en Liberia, Gerardo Miranda.
Dicha suspensión era necesaria, según Agustín Córdoba, defensor de Armel, para esperar la conclusión de la investigación por una extorsión que supuestamente realizó el diplomático Miranda a González.
El juez Cortez explicó que Armel González primero debió denunciar la extorsión en la Policía y la Fiscalía, y luego divulgarla en los medios de comunicación, procedimiento que establece la ley, de lo contrario habría incurrido en un ilícito.
Ahora, Armel González deberá probar la extorsión de Miranda dentro del juicio por injurias y calumnias, sin que la Fiscalía haya finalizado las indagaciones sobre el ilícito.
AÚN SE INVESTIGA
El judicial manifestó que, si la extorsión estuviese en manos de otro juzgado, probablemente habría detenido el proceso por las injurias y calumnias, hasta que no se dilucidara la extorsión, pero la investigación de este hecho aún está en manos de la Fiscalía, que no es una institución judicial.
El juicio por las injurias está radicado en el Juzgado Octavo Local de lo Penal, a cargo del juez Celso Urbina, y la fecha de continuación es el próximo 7 de septiembre.