Las autoridades de Nicaragua firmaron hoy la carta de intenciones para solicitar al Fondo Monetario Internacional (FMI) la aprobación de un acuerdo económico y financiero con este organismo por un período de tres años.
La carta fue firmada por el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales, y el ministro de Hacienda y Crédito Público, Alberto Guevara, y entregada al representante del FMI en Managua, Humberto Arbulú.
En rueda de prensa, en la que se hallaba Arbulu, el presidente del BCN dijo que el documento, que ha sido producto de un largo proceso, será llevado al director gerente del FMI, el español Rodrigo Rato.
Rosales dijo que espera que el directorio del FMI conozca y apruebe, el 28 de septiembre próximo, la solicitud de Nicaragua de tener un programa de servicio de crecimiento económico y lucha contra la pobreza.
La firma de la carta de intenciones la calificó Rosales como una acción más del gobierno para continuar manteniendo un clima de estabilidad macroeconómica y sanidad financiera, que satisfaga el interés de los inversores y de los nicaragüenses por desarrollar una capacidad productiva.
SOLICITAN PRÉSTAMO
Por medio de la carta se solicita al FMI que se otorgue a Nicaragua un préstamo por 71 millones de Derechos Especiales de Giro, que equivalen a 109 millones de dólares en un período de tres años.
Acompañan a la carta un memorando de políticas económicas y financieras y otro técnico de entendimiento, explicó el presidente del banco emisor a la prensa.
La fuente recordó que la firma de la carta ha sido precedida de un largo proceso de negociaciones entre altos cargos del gobierno de Nicaragua y de integrantes de misiones del FMI que han viajado a Managua en los últimos meses.
“Los negociadores nos pusimos de acuerdo en el contenido del programa (de tres años) a partir de otro programa económico y financiero que los nicaragüenses habíamos elaborado”, dijo Rosales.
Explicó que ya el Banco Mundial recibió informes sobre el avance de la lucha contra la pobreza, el Plan Nacional de Desarrollo y el conjunto de prioridades del gobierno de Managua, que era un requisito para la firma de la carta de intenciones.
Diversos sectores de Nicaragua han considerado como algo muy importante que el FMI apruebe el programa económico y financiero para atraer la inversión nacional y extranjera con miras a la generación de empleos, una de las formas de combatir la pobreza en este país.
El representante del FMI por su lado declaró que consideraba "muy grato" estar asociado al programa económico y financiero de las autoridades nicaragüenses cuyo objetivo es atacar de forma frontal el problema de pobreza en este país centroamericano.
Destacó que esta lucha se llevará a cabo manteniendo los equilibrios macroeconómicos básicos que son importantes para que haya un clima adecuado dentro de la situación macro.
Señaló que la financiación para programas sociales está muy clara en el programa y durante las negociaciones se le puso un costo a los 10 objetivos del programa.
"Ese dinero para financiar los costos de los objetivos se han puesto de una manera muy aparte en un cajón con llave que sólo la tiene el ministro de Finanzas", dijo Arbulú.