El Movimiento por Nicaragua (MpN) iniciará una nueva etapa de marchas cívicas para demandar al gobierno de Daniel Ortega revierta la situación de “incertidumbre e inseguridad”, originada con decisiones que a juicio de esta organización afectan el sistema democrático del país.
La convocatoria de la primera marcha cívica está prevista para el domingo 9 de septiembre en Masaya, municipio escogido por los representantes del organismo de la sociedad civil por considerarlo uno de los más combativos desde la lucha contra la dictadura somocista.
“Se ha caracterizado por ser un pueblo rebelde y sobre todo consecuente en la lucha por la libertad y la democracia”, expresó César Castillo, organizador de la marcha en Masaya.
Entre los puntos que el MpN considera crean inseguridad en la ciudadanía está el incumplimiento de las promesas de campaña, y una de ellas provocar división en las familias nicaragüenses ante la pretensión de crear los Consejos del Poder Ciudadano (CPC).
“La gente no quiere que estos CPC, que son de corte partidario, que están organizados por los secretarios políticos del partido ahora en el poder (FSLN), vayan a suplantar esta gran experiencia de organización que hay en este departamento”, indicó Violeta Granera, del MpN.
Otro de los puntos que mencionan en la convocatoria es el uso de las instituciones y los Poderes del Estado, bajo el amparo del pacto en contra de sus adversarios políticos e inversionistas, donde destacan los casos de Manuel Ignacio Lacayo y Alejandro Bolaños Davis.
Señalan tolerancia de parte del Gobierno a la corrupción y la violación a los derechos civiles de los empleados del Estado al proceder a sus despidos. Confusión Estado-partido-familia y la permisividad de la injerencia del presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías y el peligro de las relaciones con Irán.
Granera por su parte enfatizó que la ciudadanía debe perder el “miedo a expresarse”. “Nosotros podemos cambiar las cosas, en nuestras manos está ese poder, y no sólo el poder, sino el derecho y la obligación de hacerlo”, subrayó Granera.
Los organizadores afirman que no quieren cuantificar cuántas personas asistirán a la marcha del próximo 9 de septiembre, pero esperan que la población tome conciencia de la importancia de “hacerse escuchar” por las autoridades que rigen la actual administración.