La nicaragüense Blanca Rosa Fernández Jarquín, de 25 años, llegó hace pocos días a Costa Rica a buscar mejor vida, pero halló la muerte a causa de una imprudencia.
La mañana de ayer ella viajaba hacia su trabajo, en El Alto de Guadalupe, en esta capital, pero como el autobús no paró en el sitio indicado, Fernández Jarquín decidió lanzarse por la puerta trasera, aprovechando que estaba abierta.
No obstante, al caer al pavimento perdió el equilibrio y pegó la cara contra la cuneta, provocando una fractura en el cuello. Aparentemente se desnucó.
“Al valorarla y al ver el cuerpo, presenta un impacto a nivel frontal en la cara, sobre la acera, y pérdida de signos vitales; por eso se declara fallecida. Además presentaba una lesión a nivel cervical”, declaró vía telefónica el paramédico de la Cruz Roja, Héctor Ramírez.
El incidente ocurrió frente a la iglesia evangélica Vida Abundante, a sólo cien metros de la casa donde la nicaragüense trabajaba como doméstica.
Fernández Jarquín había llegado el viernes anterior desde Boaco y, según su amiga Giovanna Flores, era una joven humilde y trabajadora. Flores presume que se lanzó del bus porque tal vez iba tarde a su trabajo.
La policía de tránsito informó que el autobús tenía la revisión técnica vencida. El chofer, Freddy Artavia, fue indagado por el Organismo de Investigación Judicial.
POSIBLE SANCIÓN
La viceministra de Obras Públicas y Transporte, Viviana Martín, dijo que esta empresa, que presta el servicio entre San José y El Alto de Guadalupe, está expuesta a una sanción por incumplir una cláusula de la ley de tránsito.
“En este caso la regulación es muy clara, la Ley de Transporte Público, entre las indicaciones que exige es precisamente que las puertas de los autobuses, mientras van en movimiento, deben permanecer cerradas”, dijo Martín.