Nueva Guinea, RAAS. — Dos casquillos de bala de fusil AK, encontrados en el lugar donde fue asesinado Gilberto Artola, en la finca de su propiedad, en la comunidad Buena Vista, comunidad Jacinto Baca, a inicios de agosto pasado, parece ser el último avance en las investigaciones que realizan los especialistas del Laboratorio de Criminalística de la Policía Nacional, enviados desde Managua, conoció LA PRENSA de forma extraoficial.
El subdirector de la Policía Nacional, comisionado general Horacio Rocha, se limitó a decir “hemos traído a nuestros mejores investigadores desde Managua, y aquí nosotros estamos buscando la manera de cómo darle respuesta a esto”, expresó con relación a las supuestas vendettas entre familias, que investiga la Policía en la zona.
Artola fue asesinado a cinco meses del crimen perpetrado por desconocidos en contra de su cónyuge Villanueva Delgadillo. Ambos hechos aún sin esclarecer por la Policía Nacional han trascendido debido a que las dos víctimas son padres de tres de cinco detenidos por el delito de abigeato, que en febrero pasado denunciaron a través del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) haber sido torturados por miembros de la Policía Nacional.
Recientemente la directora de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, confirmó la baja deshonrosa para una de las oficiales involucradas en el caso de torturas. Y tras estas afirmaciones ha habido una serie de denuncias sobre inseguridad en la zona de Nueva Guinea, lo que llevó a Granera a enviar un equipo de investigadores desde Managua, que aún realizan pesquisas en la zona.
Rocha también realizó una visita de dos días a Nueva Guinea, que concluyó ayer, donde sostuvo una serie de encuentros con representantes de diversos sectores de la localidad y que, según dijo, incluyó visitas a varias comunidades como San Juan, Jerusalén, Jacinto Baca, Talolinga, entre otras.
“Yo vine con un propósito, prepararle un informe a nuestra directora, para que sea ella quien dé a conocer la situación”, dijo Rocha, quien evitó adelantar en qué consistirá el informe que presentará a la jefa policial. Tras señalar: “Al final de esto nosotros vamos a proponer un plan de medidas”. Se espera que para la próxima semana Granera visite la zona.
La estadía de Rocha provocó críticas, por considerar que en la apelación de la oficial —que desde un inicio fue ordenada su baja por la Inspectoría General de esa institución—, éste ordenó su reintegro. Pero posteriormente hubo una resolución final de Granera ordenando su baja definitiva.
“Es que aquí son procedimientos administrativos que están claramente definidos en la Policía, el inspector tiene sus potestades, yo como subdirector tengo mis potestades y la directora tiene su potestad, y aquí se demuestra claramente que esos procedimientos se agotaron de acuerdo a como están establecidos y eso es lo bueno de las instituciones como la Policía Nacional”, argumentó Rocha.
La fiscal Rosa Emilia Méndez considera que la situación de Nueva Guinea se ha magnificado, sobre todo en las informaciones que se transmiten desde el Pacífico, mientras otros sectores representativos de la localidad, como los Comités de Prevención del Delito y productores de Nueva Guinea estiman que el problema radica más que todo en falta de presencia policial en las zonas rurales.
Pero Rocha recordó que hay otros departamentos que también son extensos, que demandan mayor presencia policial.