Dignificar el título de Municipio Azul, que en reiteradas ocasiones ha ganado la ciudad de Jinotepe, es uno de los objetivos que persigue la Alcaldía sandinista, al aprobar una ordenanza que advierte a los dueños de semovientes, que no se permitirán animales en la vía pública.
Dicha ordenanza es la 0107, aprobada recientemente por el Concejo, y mandata a los dueños de ganado y caballos que controlen a sus animales.
Otro de los puntos que contempla esta ordenanza es que los dueños de carretones halados por caballos, pongan un bramante u otro material en el trasero del animal, para que el estiércol no ensucie las calles.
La municipalidad ha impuesto multa de 500 pesos por los caballos sueltos e igual cantidad para quien incumpla poner “pañal” a sus caballos.
PLAN PERMANENTE
Desde este lunes la comuna comenzó a recoger a todos los caballos que deambulan por las calles sin control de su dueño.
Hasta ayer martes, once animales habían sido llevados al rastro municipal en espera de sus dueños, pero sólo uno de ellos se presentó muy enojado por la medida tomada, pero más cuando le dijeron que no le daban el animal si antes no pagaba la multa.
Julián Sánchez García, director de Servicios Municipales, de la Alcaldía, informó que este plan es permanente y lo ejecutan en coordinación con la Policía Nacional.
Sánchez dijo que esta medida se ha tomado por cuanto muchos animales han ocasionado serios accidentes de tránsito en las carreteras y se comen los arbolitos que la comuna ha sembrado para arborizar algunos sectores.
En tanto en la ciudad se han dado casos de personas embestidas por vacas y bueyes bravos.
RECOGERáN LOS ANIMALES
La comuna, por su parte, destinó a dos trabajadores para que recojan a todos los animales que deambulan por las calles y luego los trasladen al rastro municipal a esperar que el dueño los llegue a reclamar.
Según García, hay quejas de algunos dueños de plantaciones de maíz, de que estos animales se les comen sus cultivos y causan daños serios.
INCONFORMES
Rudy Otoniel Cordero Medrano, quien trabaja desde hace 14 años con su carretón acarreando materiales de construcción, dijo estar de acuerdo con la medida tomada por la comuna, en cuanto a poner “pañales” a los caballos para que no ensucien las calles.
Pero mostró inconformidad con el hecho de que se lleven a los animales que están amarrados. “Yo no voy a permitir que nadie se lleve mi caballo si está amarrado, porque eso es un delito”, dijo molesto, tras explicar que tuvo un altercado con un empleado de la comuna, porque éste se quiso llevar su caballo, pese a que se encontraba amarrado pastando en un predio que le presta una familia.
Sebastián Peña, quien también se gana la vida con su carretón, dijo haber acatado la medida porque no hay otra salida.
En Jinotepe se contabilizan más de 35 carretones, los cuales se aparcan en las aceras y calles donde hay venta de materiales de construcción o ferreterías.