El juez Primero Local Civil de Matagalpa, Mario Velásquez Guevara, deberá explicar a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) su actuación en un juicio que culminó con la adjudicación de una propiedad de la estatal Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos (Enabas) a un particular en el municipio Río Blanco, cuando Velásquez aún era juez Local Único de Río Blanco.
El magistrado Rafael Solís, vicepresidente de la CSJ, informó ayer que solicitó al juez que rinda un informe después de leer la denuncia publicada por LA PRENSA, en la cual se cuestiona la acción judicial, que derivó en una queja por parte de las autoridades de Enabas.
Según Solís, el juez Velásquez le explicó que actuó “de conformidad con la ley”, debido a que la persona reclamante tenía más de treinta años de estar en la propiedad y Enabas no había ejercido ningún tipo de oposición cuando se llevó el juicio.
Solís dijo que una vez tenga el informe en sus manos, lo hará extensivo al Consejo Nacional de Administración y Carrera Judicial, el cual se encarga de investigar los aspectos disciplinarios de los funcionarios judiciales.
El lunes pasado el director ejecutivo de Enabas, Róger Alí Romero, informó que introdujeron una queja ante la Corte contra el juez, por considerar que “mostró una parcialidad exagerada en el caso e intencionalidad oficiosa” que perjudicó los intereses de la empresa.
La propiedad en cuestión está valorada en más de un millón de córdobas y fue adjudicada al vigilante del Juzgado de Río Blanco, Pedro Gonzalo Méndez Valle, mediante un juicio que fue tramitado con mucha celeridad en junio del 2006.
La propiedad está conformada por un lote de terreno urbano de dos manzanas y media de extensión, varios silos, una bodega, entre otra infraestructura en desuso, que en la década de los ochenta sirvió como centro de acopio del Gobierno central.
Méndez Valle compareció ante el juez Velásquez en junio de 2006 para demandar en la vía ordinaria verbal con acción de prescripción adquisitiva extraordinaria a Marcos Antonio Hernández Rugama.