El monstruo de Laguna de Perlas, Devern Hansack, tiene en sus manos la corona de los ponches de la Liga Internacional en la Triple A, con 123 abanicados, uno más que los reunidos por Ron Chiavacci, un derecho de la organización de los Tigres de Detroit.
El costeño que abanica a un bateador por inning, supera a Chiavacci en frecuencia de ponches, pero tiene la desventaja que en cualquier momento podría ser llamado a las Grandes Ligas por los Medias Rojas de Boston.
Entre volver a las Mayores y ganar el trofeo de máximo ponchador en Triple A, obviamente Hansack prefiere lo primero, pero mientras eso no ocurra tiene el chance de obtener lo segundo, algo que no pasa con un lanzador nica desde que Denis Martínez ganó la triple corona del pitcheo en 1976 con Rochester en esta misma liga.
Por otro lado, los hermanos Wilber y Jorge Bucardo, ambos de los Gigantes, pero en diferentes ligas, están peleando el liderato en efectividad.
Wilber lo está haciendo en la Liga de Novatos de Arizona, en donde registra 2.03 en 53.1 entradas, solamente debajo del 1.65 de Wild Jacob. Este circuito finaliza en justamente una semana, así que el leonés tiene solamente una salida para dar golpe de estado.
En el caso de Jorge, en su primer año como profesional comparte el liderato de victorias (8) y es segundo en efectividad (1.23) en la División Boca Chica de la Liga de Novatos de República Dominicana.
Juan Carlos Ramírez estuvo por buen rato peleando el liderato de ponches en la Northwest League, pero con 57 se quedó muy atrás de Bruce Billings, quien lleva 73.