Si hay algo de lo que podían jactarse los boricuas en el pasado, es que no necesitaban ir a Estados Unidos para apreciar en vivo, el talento de Hank Aaron, o el de Willie Mays, Reggie Jackson y Eddy Murray, entre otros astros.
Estos señores, todos en el Salón de la Fama, aparecían junto al gran Roberto Clemente y el poderoso Orlando Cepeda, en las alineaciones de los equipos de Puerto Rico, insertados en la Liga Invernal.
Eso no ocurrirá más, al cancelarse la próxima edición del torneo boricua.
Sin embargo, el punto es que ante la suspensión del torneo puertorriqueño, la Serie del Caribe se queda reducida a tres clubes (México, Dominicana y Venezuela) y se abre un espacio para un cuarto.
“Nicaragua, un país aún en desarrollo de su liga invernal, podría ser beneficiado por la renuncia de Puerto Rico”, señala Jesse Sánchez de MLB.com, tras conversar con Lou Meléndez, vicepresidente de las Grandes Ligas para operaciones internacionales.
Ante el aplazamiento del circuito rentado boricua, el secretario de Deportes de ese país David Bernier, planea montar un torneo de 20 juegos con seis equipos y de ahí sacar una selección que pueda ir por Puerto Rico a la Serie del Caribe.
Sánchez considera que el bajo nivel de ese circuito, quizá no les abra espacio para jugar en el torneo que reúne a los campeones de cada liga profesional del Caribe y México.
¿Podremos aprovechar ese chance? No es fácil, pero la posibilidad podría estar ahí. Nuestra Liga Profesional necesita ordenarse mejor y comenzar a enviar señales más alentadoras que las dudas que hay sobre si el San Fernando va o no.
Pero además, habrá que ver si pasamos el examen de mostrarnos como una liga autosostenible, con calidad en el nivel de juego y con la infraestructura correcta.
Parecen demasiados retos juntos, pero vamos a ver hasta dónde se puede ir.