México .- El gobierno mexicano informó hoy de que el paso de "Dean" por la península de Yucatán no dejó víctimas, mientras las afectaciones materiales fueron menores de las esperadas después de que el meteoro golpeó las costas mexicanas con categoría cinco, la máxima para los huracanes.
"Hasta el momento no tenemos ningún reporte que nos indique sobre pérdidas humanas en esa región" impactada por "Dean", que entró hoy a territorio mexicano por el estado de Quintana Roo y afectó las provincias de Yucatán y Campeche, los tres en la península de Yucatán, dijo el ministro del Interior, Francisco Ramírez Acuña.
Los daños materiales "han sido menores dada la magnitud del meteoro", dijo Ramírez en un reporte.
"Los servicios públicos básicos no resultaron afectados de manera importante", agregó, al referirse a la situación causada por "Dean", que pasó de categoría cinco a uno y ahora se encuentra en el Golfo de México, desplazándose hacia el norte del estado de Veracruz.
DEAN TOCARÁ TIERRA EN VERACRUZ
Los pronósticos apuntan a que "Dean" recuperará fuerza y podría tocar tierra mañana en Veracruz, donde 167 municipios de los 212 existentes se encuentran en emergencia.
Las autoridades del estado presumen que el municipio de Nautla, en el norte, podría ser el lugar de entrada del meteoro.
El ministro también dijo que la infraestructura turística de la zona sufrió "daños menores".
"Lo mismo puede señalarse de carreteras y aeropuertos, y el abasto de víveres y combustibles tenderá a regularizarse y hay suficiente", afirmó.
Sobre el cierre de pozos petroleros en la Sonda de Campeche, en el Golfo de México, Ramírez Acuña dijo que la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) "cuenta con suficiente inventario para atender la demanda durante y después del paso del huracán".
Anunció que el presidente mexicano, Felipe Calderón, llegará hoy a la zona afectada "una vez que las condiciones meteorológicas lo permitan para atender personalmente los trabajos de atención a la población".
Calderón acortó su visita a Canadá, donde se reunió con los mandatarios de Estados Unidos, George W. Bush, y de Canadá, Stephen Harper, para desplazarse a la península de Yucatán, pues se esperaba que el huracán provocaría graves daños dado su poder.