Luego de tres días secuestrado, un niño de once años fue liberado la mañana de este domingo ante la presión ejercida por tropas combinadas del Ejército y la Policía, que ejecutaron un operativo de rescate. El hecho sucedió en la comunidad El Subterráneo, municipio de Wiwilí, Jinotega.
Ahora, las fuerzas policiales y militares están enfrascadas en la búsqueda y captura de los secuestradores, de quienes saben que son tres hombres armados con fusiles de guerra.
Bajo condición de anonimato, fuentes militares que participaron en el operativo de rescate dijeron que el niño Luis Benavides Villagra, de 11 años, fue secuestrado a las 9:30 a.m. del jueves 16 de agosto recién pasado, cuando en compañía de un primo de la misma edad salieron de la casa del primero a dejar unas cuajadas.
Los niños debían recorrer aproximadamente un kilómetro para llegar a la carretera, pero en el trayecto fueron interceptados por unos hombres enmascarados que portaban presuntamente fusiles AK, quienes retuvieron a Luis mientras que con el otro niño, cuya identidad no fue precisada, enviaron una nota a Alcides Benavides Benavides, notificándole que habían secuestrado a su hijo y que querían “negociar” con él.
En la nota, los desconocidos citaron a Benavides para que acudiera a un sitio cercano a la finca que éste posee en la comunidad El Subterráneo.
FUERTE SUMA DE DINERO
De acuerdo con las fuentes militares, Benavides fue al lugar indicado y se encontró con dos de los secuestradores, quienes inicialmente le pidieron 800 mil córdobas para liberar al niño.
Presuntamente, Benavides les dijo que no disponía de esa cantidad, y los secuestradores “rebajaron” la cifra a medio millón de córdobas.
Tras la “negociación”, supuestamente Benavides fue a Jinotega a buscar el dinero, sin embargo, pobladores de la comunidad avisaron a la Policía y al Ejército, instituciones que iniciaron una operación de rescate.
El mismo domingo, la Policía aprovechó el acompañamiento militar para capturar a Martín Rugama Cruz, quien estaba circulado como sospechoso por el asesinato en perjuicio del policía voluntario Pablo Artola, registrado hace aproximadamente dos años en el sector de Chilamate Kum, entre los municipios Waslala y Siuna, en la Región Autónoma Atlántico Norte.
Las fuentes militares presumen que Rugama, a quien la Policía le incautó dos revólveres calibre 38 y un rifle calibre 22, pudo haber participado en el secuestro del niño Benavides.