El ex presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños compareció ayer ante la Comisión de Desaforación de la Asamblea Nacional, refutando la acusación de la Fiscalía General de la República como supuesto encubridor del delito de trata de emigrantes y calificando el proceso como un “vendetta política de un caudillo”.
“Se trata de la vendetta personal de un caudillo, secundada por un grupo de personas ciegamente sometidas a sus deseos”, expresó Bolaños en clara alusión al también ex presidente y reo valetudinario, Arnoldo Alemán.
“Toda esta acusación está llena de errores, omisiones y falsedades”, sostuvo el ex mandatario.
El ex presidente también dijo que fue él quien instruyó a la Policía Nacional para que investigara el asunto del supuesto tráfico de emigrantes. Bolaños presentó una carta de la Primera Comisionada, Aminta Granera, que así lo testifica, pero con fecha 13 de agosto de 2007.
Bolaños goza de inmunidad como diputado ante la Asamblea Nacional y al Parlamento Centroamericano (Parlacen), a la que tiene derecho por disposición constitucional. Para ser enjuiciado, el ex mandatario tendrá que ser despojado de su fuero o renunciar al mismo.
El ex mandatario dejó claro ayer que no renunciará a la inmunidad y tampoco se incorporará a la Asamblea Nacional.
Persecución Política
En su alocución el ex Presidente señaló que se ha presentado toda una serie de hechos que apuntan a convertir el proceso de desaforación, que es un antejuicio, en una persecución política y no en un juicio jurídico.
Agregó que la Fiscalía inició la acusación “basada en datos inexactos, visiblemente adulterados para contribuir a la persecución política”.
También cuestionó el hecho de que el representante del Estado, la Procuraduría General de la República, se manifestara como víctima, “cuando realmente no existe daño patrimonial al erario público”.
PLC: investigador, juez y verdugo
En relación al mandato que tienen los diputados del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) de votar a favor del desafuero de Bolaños, este manifestó que “el PLC es investigador, juez y verdugo”.
Bolaños cuestionó el hecho de la Junta Directiva del Parlamento, a pesar de conocer el mandato de la Convención del PLC de que voten por la desaforación, conformó la comisión de desafuero integrada por dos miembros del PLC, dos del FSLN y uno de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), “cuarenta por ciento es pues del PLC”, aseguró.
“He mandado un escrito a la Junta Directiva de la Asamblea Nacional pidiendo que recomponga la composición de esta Comisión Especial… para remediar la participación de personas que ya tienen un público y manifiesto compromiso de dictaminar este caso por razones políticas y no jurídicamente”, precisó Bolaños.
El juez Séptimo Penal de Audiencia, Abelardo Alvir Ramos, solicitó a la Asamblea Nacional, a fines de junio pasado, levantar el fuero a Bolaños para que enfrente una acusación sobre el delito de tráfico de inmigrantes.
“No he cometido delito”
Bolaños fue acusado por el Ministerio Público como “encubridor y cooperador necesario” de su director de Migración y Extranjería, Fausto Carcabelos, por tráfico ilegal de seis ciudadanos de China.
El ex gobernante fue acusado por la Fiscalía por no destituir a Carcabelos de su cargo por esos delitos, pese a una recomendación del entonces Ministro de Gobernación, Francisco Fiallos, en octubre de 2006.
“... Sé que en el asunto del supuesto tráfico de migrantes de seis ciudadanos de China Popular, no he cometido ningún delito y mucho menos el delito que se me imputa de ser “encubridor”, expresó Bolaños tras señalar una serie de supuestas incoherencias de la Fiscalía.
Tras escuchar los alegatos de Bolaños el presidente de la Comisión Especial de Desafuero, Wilfredo Navarro, le dijo al ex mandatario que ese no era el foro para presentar dichos alegatos, pues ellos no estaban enjuiciando a nadie y que todo eso tendría que decirlo en el juicio.
“Ni siquiera estamos determinando si hay mérito para la acusación”, dijo Navarro.