Tras las investigaciones realizadas en la cárcel Modelo, de Tipitapa, que concluyó con la baja de cinco funcionarios y el retiro anticipado del subdirector del Sistema Penitenciario Nacional (SPN), Darwin Centeno, esa institución sigue bajo investigación.
La Ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales confirmó que en el SPN había corrupción, y vinculó directamente a estas anomalías al subdirector del SPN.
Aunque tras concluir el informe de la comisión investigadora en La Modelo, se rumoró que el director del SPN, prefecto Carlos Sobalvarro, también sería retirado bajo la figura de rebaja de servicio por razones de salud, Morales dijo que una vez que mejore su salud se reintegrará a sus labores y destacó que Sobalvarro apoyó la investigación.
Aseguró que detectaron un comportamiento anómalo en la cárcel Modelo e indicó: “hay una serie de medidas que se están tomando, porque también estamos viendo las otras situaciones y controles”.
La Ministra de Gobernación no descartó ordenar otras bajas de funcionarios de esa penitenciaría. “Posiblemente a lo largo del tiempo depende del comportamiento de los funcionarios”, sostuvo.
“Cuando asumimos las funciones dentro del Ministerio de Gobernación, no conocíamos de esta situación de los penales, en ningún informe anterior aparece, ni en la inspectoría, en nada aparecen estas situaciones de corrupción que se estaban dando y que se callaban“ pero nosotros no teníamos conocimiento”, sostuvo Morales.
CORRUPCIÓN DE VIEJA DATA
Un ex funcionario del SPN, que prefirió el anonimato, relató a LA PRENSA que en el interior de la penitenciaría más grande del país, los presos por tráfico internacional de drogas, destacan entre los clientes más asiduos de las casas de envíos de remesas.
Menciona que cada semana, un empleado de una de las casas de remesas ingresa casi directamente al bar que manejan en sociedad varios funcionarios del penal y que administran varios internos.
Según el ex funcionario, más tarda el empleado de la casa de remesas en presentarse al bar, que los internos que reciben las mismas, en presentarse acompañados de un custodio, a quien también le entregan su parte.
Es más, señala el informante que en los penales del país, comúnmente los presos que no tienen dinero, pasan hasta cuatro años para que les autoricen el ingreso de una pequeña cocina eléctrica. En La Modelo, quienes poseen posibilidades económicas pueden ingresar cocinas de gas licuado.
La fuente asegura que es normal ver en las camionetas donde se trasladan presos hasta cuatro tanques de gas licuado que los propios presos encargan para que se los lleven.
A criterio del informante nada de esto es gratis.
Es más, menciona que hay casos de internos de la galería dos, baja y alta, donde están los presos por tráfico de droga, que portan permisos del tamaño similar a los que los taxistas cuelgan en sus vehículos para demostrar que están legales, y hasta los dan a emplasticar.
En estos permisos los funcionarios les autorizan a realizar llamadas telefónicas a cualquier hora del día y de la noche.