El intercambio de palabras entre el ex presidente Enrique Bolaños y el contralor Guillermo Argüello Poessy, por el uso de las cuentas confidenciales de la Presidencia, bajó de intensidad ayer, luego que el segundo se pronunció a favor de una amnistía.
El ex mandatario, a través de un correo electrónico, llamó “siniestro” e “infame” a Argüello Poessy, por los señalamientos hechos la semana pasada en su contra por los supuestos usos para fines personales de fondos del erario desde las denominadas “cuentas confidenciales”.
Bolaños hizo circular un correo electrónico que ayer cayó en la carpeta de entrada de mensajes del contralor Argüello. Pero su atención la acaparó el siguiente párrafo:
“Sé que a solicitud del doctor fulano de tal ordené pagar los gastos del funeral de un hijo fallecido en trágico accidente y que mi compasión siempre me mueve a ayudar a los necesitados”, cita el mensaje de Bolaños.
Argüello le respondió que una obra de misericordia es enterrar a los muertos, pero “el Señor” no dice que hay que hacerlo con “dinero ajeno”.
“Si lo movió su compasión debería de haberle movido la mano para metérsela a la bolsa y dar lo de él. ¡Ah no, él dio lo ajeno! ¡Es bien fácil ser compasivo con lo ajeno!”, dijo.
Después de decir que siente “lástima” por Bolaños, el contralor apuntó que está muy convencido de la conveniencia de una amnistía general “para darle tranquilidad” no sólo al ex presidente Bolaños sino a “todas las familias nicaragüenses”.
Expresó que la amnistía no es para favorecer al líder de su partido, Arnoldo Alemán (condenado a veinte años de prisión por lavado de dinero y con Nicaragua por cárcel), sino para que todos los nicaragüenses puedan vivir en paz.
Apuntó que con la reforma a la ley penal, Alemán ya tiene garantizada su libertad en diciembre próximo, cuando cumpla cinco años de prisión.