Fue la Dirección General de Servicios Aduaneros (DGA) quien solicitó la intervención de un plantel que forma parte de las instalaciones de almacenamiento de combustible de la petrolera Esso Standard Oil, en Corinto, confirmó a LA PRENSA, Socorro Toruño, juez Segundo Civil y Laboral de Chinandega, quien llevó a cabo la acción judicial.
El embargo solicitado por la DGA es por 54 millones de córdobas. La juez Socorro Toruño informó que el interventor nombrado para este caso es el gerente de la Dirección de Aduanas en Puerto Corinto, Roberto Zepeda.
El responsable de Relaciones Públicas a nivel internacional de la Esso, Alfredo Fernández, comentó que Aduanas les está cobrando impuestos aduaneros por la importación de petróleo crudo, que luego es refinado por la transnacional petrolera.
“Esa deuda no existe, porque sencillamente la importación de crudo está exenta del pago de impuestos aduaneros. Eso está establecido en la ley y siempre ha sido así”, dijo Fernández vía telefónica.
EE.UU. CON FUERTE MENSAJE
La Embajada de Estados Unidos en Managua advirtió hoy que la situación que enfrenta la compañía Esso Standard Oil en Corinto, “tiene el potencial de dañar seriamente las relaciones económicas” entre ese país y Nicaragua.
La sede diplomática emitió un comunicado en el cual afirma que las medidas tomadas contra las instalaciones de la transnacional petrolera estadounidense, la mayor empresa de su tipo en Nicaragua, “también tienen como consecuencia potencial afectar el clima de inversión extranjera en Nicaragua”.
“El Gobierno de Estados Unidos insta a que la disputa sea resuelta rápidamente y con transparencia por medio de negociaciones entre el Gobierno de Nicaragua y la compañía Esso”, añade el comunicado.
Estados Unidos es el principal socio comercial de Nicaragua. Las exportaciones nacionales dirigidas al mercado estadounidense sumaron el año pasado 333 millones de dólares, sin incluir productos de zonas francas, de 1,027 millones de dólares exportados en total.
La intervención se ejecutó el pasado viernes a las 5:00 p.m. La juez Toruño reveló que en la intervención participaron dos agentes de la delegación policial de Corinto. El operativo fue llevado a cabo sin ningún incidente violento.
Sin embargo, Fernández calificó el acto como una “toma ilegal y arbitraria” de las instalaciones de la compañía.
“Se metieron en nuestras instalaciones sin advertirnos ni notificarnos de lo que estaba pasando. Este incidente es una muy mala señal para los inversores y representa una gran preocupación para la empresa”, añadió el funcionario de la Esso Standard Oil.
La juez Toruño argumentó que para ejecutar embargos y secuestros judiciales de bienes, no es necesario notificar a la parte afectada.
Las instalaciones están resguardadas por agentes armados de la compañía de seguridad privada Espavyp. Reportes extraoficiales señalan que esta agencia está a cargo de la seguridad de varias instalaciones de la DGA.
Los agentes de la empresa de seguridad contratada por la Esso (Group 4 Seguricor) fueron removidos del lugar.
LA PRENSA fue a Corinto y constató que el plantel embargado es el Uno. Empleados del lugar revelaron que ambos planteles se encuentran paralizados en sus operaciones.
El plantel está formado por un tanque de almacenamiento principal y ocho pequeños que están en desuso. El tanque primario actualmente tiene en su interior unos 30 mil barriles de diesel.
Fernández comentó que la capacidad estimada de todos los tanques del plantel es de 55 mil barriles.
Declaró que ya solicitaron hablar con el Gobierno, pero no les ha dado repuesta aún. “Nosotros estamos igual que ayer. Hemos pedido audiencia con el ministro de Energía (Emilio Rappaccioli), con el Vicepresidente de la República (Jaime Morales Carazo), y con el presidente Daniel Ortega, pero no hemos logrado hablar”, precisó.
El ejecutivo comentó que los “abogados (de la empresa) están tratando de entender cuál es la situación. Los abogados nuestros no han encontrado ningún embargo ni nada de lo que se ha comentado”, subrayó.
Por otro lado, advirtió que hay personas armadas en las instalaciones, que están haciendo “trabajos” en una parte de la planta.
“Tenemos una gran preocupación, porque esa es una planta de combustibles y es importante que lo que se esté haciendo en esa terminal lo esté haciendo gente que sepa, y nadie nos está diciendo que la gente que está allí es gente que sepa (sobre el manejo de las sustancias que concentra),”, reiteró.