El coronel Steven Jordan, el único oficial estadounidense procesado por el escándalo de maltratos en la prisión iraquí de Abu Ghraib, se declaró no culpable este lunes en el inicio del proceso en la corte marcial en una base militar norteamericana.
El coronel Jordan, de 51 años, ex responsable del centro de interrogatorios donde fueron tomadas las fotografías que mostraban a prisioneros humillados y maltratados, fue procesado por obstaculizar la justicia, malos tratos y faltar a su deber. Corre el riesgo de ser condenado a ocho años y seis meses de cárcel.
El juicio a Jordan comenzó este lunes en una corte en Fort Meade (Maryland, este), pero uno de los principales cargos ya fue desestimado por “vicio de forma”. Jordan estaba acusado de mentir a los investigadores al afirmar que nunca había sido testigo de torturas ni visto detenidos desnudos.
Esta acusación se basaba en gran medida en dos declaraciones recabadas en 2004 por el general George Fay, encargado de una de las investigaciones del Pentágono.
El general afirmó que se dio cuenta de que al tomarle declaración había olvidado decirle al coronel Jordan su derecho a guardar silencio, una norma ineludible para que las declaraciones tengan validez ante un tribunal estadounidense. Por tanto, la acusación solicitó el lunes la anulación del cargo por falso testimonio.
El coronel Jordan está ahora acusado de otros cuatro cargos —incluyendo obligar a prisioneros a desnudarse una noche y amenazarlos con perros de ataque— y está expuesto a penas de hasta ocho años y seis meses de prisión, contra los 16 años y seis meses a los que era pasible por el cargo anulado.