Con la mira puesta en frenar la criminalidad, el Gobierno de Brasil anunció el lunes un plan nacional de seguridad que prevé multimillonarios desembolsos hasta el 2012.
El llamado Programa Nacional de Seguridad Pública con Ciudadanía (Pronasci) fue presentado en la jornada por el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva en un acto en el palacio de gobierno.
De acuerdo con la Presidencia, el Pronasci invertirá en total 6,700 millones de reales (unos 3,350 millones de dólares) en dineros federales desde el 2007 hasta el año 2012 en medidas que van desde la construcción en 11 zonas metropolitanas del país de 160 nuevas prisiones, de 400 cupos cada una, donde se den clases a los reclusos, hasta ofrecer bolsas de estudios y créditos para viviendas a policías y ampliar la cobertura de programas sociales, como los de alfabetización en áreas marginales.
Lula dijo en un discurso que se trata de 94 medidas, algunas ya aplicadas en forma aislada y otras nuevas, que buscan “enfrentar y vencer el crimen organizado” en las 11 zonas metropolitanas de Brasil con mayor índice de criminalidad como Río de Janeiro, Sao Paulo y Belo Horizonte.
La criminalidad “no la resolvemos con golpes de bastones (policiales), con celdas cada vez más apretadas... creo que la gran parte de los problemas que tenemos en Brasil los resolveremos en la medida que aumenten las oportunidades” de educación y trabajo para la juventud, afirmó el mandatario.
El Ministro de Justicia, Tarso Genro, dijo que ni las medidas eran una “innovación” ni arrojarían resultados “espectaculares en lo inmediato”.
Con una tasa anual nacional promedio de 29 homicidios por cada 100,000 habitantes, el Gobierno aspira que con la implantación del Pronasci ese índice baje a 11 ó 12 homicidios por cada 100,000 habitantes en Brasil para los años 2010-2011.