Peso inexacto y tanques defectuosos fueron los principales problemas que presentaron ayer algunas de las primeras distribuidoras de gas licuado o de cocinar, durante el primer día de inspección que realizó el Instituto Nicaragüense de Energía (INE), ente regulador del sector.
El INE efectuó la inspección como parte de aplicación de la nueva normativa para la comercialización del producto de consumo básico, entidad que dice tener como meta revisar al menos 50 mil tanques en la primera semana del Plan de Fiscalización de precio, peso y medidas de seguridad en la cadena de distribución del gas licuado de petróleo (GLP).
David Lara, responsable del departamento de Calidad, Control y Peso del GLP del INE, mencionó que el problema principal, encontrado hasta ahora, está en la seguridad de las válvulas de los tanques.
Los tanques sin cuello, es decir sin agarraderas, captaron la atención de Lara, porque no sólo deja sin protección las válvulas, sino que también evita que los clientes reconozcan cuál es el peso exacto del recipiente cuando está vacío y cuando está lleno, y queda expuesto a recibir menos producto del establecido.
“El programa GLP se ejecuta a nivel nacional. Se trata de verificar que el consumidor reciba lo que paga”, recordó Lara.
El INE pretende hacer respetar los precios oficiales establecidos para las diversas presentaciones del producto, que se comercializa en cilindros de 4.53 kilogramos (10 libras), 11.34 kilogramos (25 libras) y 45.36 kilogramos (100 libras).
El comercio del gas de cocinar es controlado por el Estado, a diferencia de los combustibles de uso automotriz, que está liberalizado.
EN PROCESO DE CONCIENTIZACIÓN
El funcionario aclaró que, de momento, están aconsejando a toda la cadena de comercialización del GLP, respetar la normativa. Pero en caso de reincidir el ente regulador aplicará multas.
Mencionó que a partir de ahora cualquier cliente o minorista podrá devolver su tanque al proveedor cuando no cumpla con las normas comerciales y de seguridad establecidas, y éste deberá cambiarlo de inmediato.
William Rivera, de distribuidora San Martín, dijo que las nuevas disposiciones del INE permitirán exigir a las empresas embasadoras del gas de cocinar, el cambio de tanques.
“Nosotros somos la cara de este negocio, la gente te reclama y no podemos hacer nada porque así recibimos los tanques”, consideró Rivera.
Rivera dijo que no tiene ningún inconveniente, y hasta propuso al INE mantener un supervisor por centro de despacho, pues está convencido de que los problemas de los tanques se originan en las embasadoras, y los de altos precios en los minoristas.
La próxima semana el INE realizará pruebas para verificar la calidad del GLP.