El gobierno de Nicaragua inició conversaciones con Estados Unidos para negociar un intercambio de 600 mísiles rusos SAM-7 en su poder por equipos médicos y medicinas, informó hoy el canciller Samuel Santos.
“Nosotros ya iniciamos las pláticas formales para negociar ese tema que espero se resuelva rápidamente, porque hay buena disposición de las autoridades norteamericanas como de las nicaragüenses” para llegar a un acuerdo, aseguró Santos, tras presidir un acto.
Santos dijo que las negociaciones iniciaron la semana pasada durante la visita que realizó a Washington para entrevistarse con el subsecretario de Estado norteamericano para el Hemisferio Occidental, Thomas Shannon y “otros amigos” del Departamento de Estado.
La reunión perseguía abordar de manera específica la propuesta que el presidente sandinista Ortega hizo en julio a Washington de canjear más 600 de los 1.051 cohetes SAM-7 que el ejército guarda en sus arsenales, por medicinas y aparatos de alta tecnología para los hospitales, entre otros puntos, precisó el ministro.
“Conversamos ampliamente sobre ese tema que ha sido (tenido) una reacción muy positiva” de parte de Estados Unidos, afirmó el canciller.
“Shanon fue muy claro, muy preciso” sobre el interés que su gobierno tiene de llegar a un acuerdo sobre este tema, dijo.
Señaló que las partes acordaron seguir dialogando para definir el aspecto operativo del intercambio.
El Ministerio de Salud de Nicaragua anunció la semana pasada que tiene lista una propuesta de requerimientos médicos que será presentada a Estados Unidos.
Nicaragua inició en el 2004 un proceso de destrucción de los primeros 1.000 de los 2.051 misiles que el ejército adquirió durante la revolución de los años 80, que Washington considera un peligro para la seguridad regional.
El desarme se suspendió en 2005 a causa de una iniciativa legal del Congreso, dominado por liberales y sandinistas, que prohíbe al Ejecutivo, destruir armamento sin la aprobación de una mayoría calificada de diputados.