La designada a ocupar el cargo de Cónsul General de Nicaragua en Costa Rica, Leticia Herrera, podría ser rechazada en San José porque ha hecho “lobby” con los sindicatos que están en contra del acuerdo comercial con Estados Unidos, informaron fuentes políticas a LA PRENSA.
A Herrera la está apoyando incluso un grupo de ex combatientes sandinistas, mientras el Gobierno de Costa Rica quiere ratificar en octubre próximo con un referéndum, el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, aseguró un funcionario que pidió anonimato.
Sin embargo, Costa Rica pediría a Nicaragua nombrar a otra persona bajo el argumento de la doble nacionalidad de la ex guerrillera Herrera.
Herrera nació en Costa Rica el 11 de marzo de 1946, en Puntarenas, provincia del Pacífico costarricense, según registros oficiales de este país; aunque en Nicaragua aparece el 11 de marzo de 1949.
Herrera tiene varios meses laborando en el Consulado General de Nicaragua ubicado en San José, pero su salario no se conoce, aunque cónsules anteriores ganaban 2,700 dólares mensuales, además del pago de casa, gastos de representación y vehículo.
Según registros oficiales, Herrera tiene la cédula costarricense 6-073-113, nació en la ciudad de Puntarenas centro y la última fecha en que la señora renovó la cédula fue en el 2001.
Actualmente registra domicilio en Hatillo 7, alameda José María Cañas, al sur de la capital, aunque el Gobierno de Nicaragua le alquila un apartamento al este de la ciudad.
Herrera es considerada como una mujer trabajadora por funcionarios del consulado, aunque muchos están inconformes con el interés de ella, aparentemente, de hacer trabajo ideológico a favor del Frente Sandinista.
Extraoficialmente, el cónsul designado en Liberia, Gerardo Mirando, tampoco será aceptado por su supuesta mala reputación, aunque Miranda salga eximido del escándalo de la presunta extorsión en Tola.
LA PRENSA intentó ayer tener la versión de Herrera, así como la del Ministerio de Relaciones Exteriores, pero tenían apagados sus celulares.