Tras el reciente caso de tres niñas entre siete y once años, que supuestamente intentaron ser secuestradas por tres hombres en una camioneta, que al final resultó ser creado por la imaginación de las menores, la jefa de la Comisaría de la Mujer en el Distrito Cinco de Policía, alertó a los padres y profesores de los colegios, a tener un mejor control de los alumnos bajo su cargo.
“Hay niños que no llegan a sus clases, y hay maestros que no les mandan a poner en conocimiento a las madres, ni les mandan a preguntar, ni les mandan notas. Hay colegios que les mandan notas para que los padres las firmen”, manifestó la subcomisionada Geraldine González.
El caso de supuesto secuestro de las menores que movilizó a la Policía Nacional, fue cerrado ayer tras comprobar que el hecho fue ficticio.
AUTORIDADES PREOCUPADAS
El caso surgido el pasado miércoles, generó preocupación entre las autoridades policiales.
Las niñas que habitan en el barrio Francisco Salazar se dirigían a clases en un colegio en Reparto Schick, pero en el trayecto decidieron dirigirse a la casa de la prima de una de ellas, donde no llegaron porque aparentemente se perdieron.
En el recorrido una de las niña se deslizó y cayó al cauce cerca de Lomas del Valle, una segunda la quiso apoyar y al verse ambas en el fondo del mismo introdujeron a la más pequeña. Fue allí donde las menores empezaron a pedir auxilio.
Después, las niñas empezaron a fabricar la versión de un supuesto secuestro de tres hombres a bordo de una camioneta, a quienes le habían pedido un aventón.
Las niñas llegaron a afirmar que luego los desconocidos intentaron abusar de ellas, por lo que optaron por abandonar la camioneta y huyendo de los hombres se ocultaron en el cauce.
Al lugar llegaron policías y bomberos ante el pedido de auxilio de parte de los vecinos.
ELABORABAN UN IDENTIKIT
LA PRENSA conoció que la Policía realizó rastreo en los alrededores buscando personas que hubiesen visto a los agresores frustrados, y hasta trataba de elaborar un identikit de uno de los sospechosos.
Ante la insistencia de la madre de dos de las niñas, la más pequeña confió que todo había sido creado en la imaginación de la niña de once años.
Todo fue motivado por un examen. Las dos niñas mayores cursan cuarto grado de primaria, ese día no habían estudiado para el examen que debían realizar, por lo que decidieron que ese día no irían a la escuela y se dirigieron a la casa de una de sus parientes, que al final no pudieron dar con la dirección. Terminaron perdidas y empezaron a urdir la trama de lo que iban a decir.
CASO PRIORIZADO
Fue un caso de prioridad en la investigación, “teníamos que atenderlas con atención psicológica, el acompañamiento de las investigadoras”, dijo González.
Señaló que entre los intereses establecidos estaba confirmar todo, si habían sido abusadas, o agredidas físicamente y psicológicamente.
La subcomisionada González explicó que coordinarán con las autoridades de los centros de estudio de ese distrito las capacitaciones y charlas que impartirán a maestros y alumnos.