Salvo unos cuantos, la mayoría de los integrantes del comando que se tomó el Palacio Nacional, el 22 de agosto de 1978, tienen serios problemas económicos y de salud. De los 25 miembros, diez han muerto. Varios luchando por la liberación de Nicaragua, antes de julio de 1979. Uno murió asesinado. Otro pereció jugando a la ruleta rusa.
El Comando Sandinista Rigoberto López Pérez, del FSLN, realizó una de las acciones más impactantes de la lucha guerrillera urbana, habiendo tenido al inicio varios miles de rehenes, en el edificio donde estaban las dependencias más importantes de la administración pública, incluso las Cámaras de Diputados y Senadores.
Las noticias y fotografías de la acción tuvieron gran repercusión internacional. Fue un golpe certero al régimen somocista. Los rostros cubiertos con pañuelos rojo y negro recorrieron el mundo. El trayecto desde el Palacio al Aeropuerto, el jueves 24 de agosto, fue ante un pueblo desbordado que vitoreaba y aplaudía a los miembros del Comando.
La acción fue motivo de un reportaje especial de Gabriel García Marques. Fueron huéspedes en las instalaciones de las Fuerzas de Defensa de Panamá, recibieron el saludo del general Omar Torrijos Herrera. Edén Pastora Gómez, empuñando el fusil G-3, apareció en un póster propio de las estrellas de cine.
¿QUÉ PASO CON EL COMANDO?
El “Comandante Cero”, Edén Pastora Gómez, dice estar vendiendo lo que tiene, gestionando un préstamo para reactivar su empresa de pesca que opera en San Juan del Norte. El Uno y la Dos, Hugo Tórrez Jiménez y Dora María Téllez, cuentan con sus propios recursos económicos.
Walter Ferreti (Chombito), participó luego en forma destacada en el Frente Interno, desempeñando después del triunfo importantes cargos en el Ministerio del Interior, falleció en un accidente de tránsito el 1 de noviembre de 1988. Emilio Mena Alba, conocido como “Cachalote”, es abogado y empresario. Carlos Salgado López “El Reverendo”, junto con Santiago Pupiro Nicaragua, laboran como vigilantes (CPF) en la Alcaldía de Managua. Donald Pantoja Herrera es trabajador de la Alcaldía de León.
Eddy Olivares Hernández ha tenido problemas con la Policía, vive en Masaya. Eddy Chavarría “Chambón” murió en Granada, en la mayor pobreza. Belly Ramírez López, emigró a los Estados Unidos de América. Porfirio Jalima Sánchez, mayor retirado del Ejército, labora como conductor en el Bufette Popular Doris Vega Sánchez, de Masaya. Salvador Monge López murió asesinado en Masaya, con grandes problemas económicos, se dedicaba a vender pan. Rutilio Miranda, trabaja con Edén. José Hermógenes Hernández, “La Tunga”, es supervisor de la limpieza pública en la Alcaldía de Masaya, donde también labora Israel Ramírez, como conductor del Alcalde.
Lorenzo Hernández “Nicanor”, mayor retirado del Ejército, hermano de Mauricio Hernández, caído junto con Leonel Rugama en combate frente al Cementerio Oriental, en enero de 1970; hermano de Álvaro, muerto al caer el helicóptero donde iba en zona de guerra; recién que lo vi estaba desempleado y con problemas de salud. Sergio Campos Vásquez, ex GN, caído en combate de la toma de Peñas Blancas, frontera con Costa Rica, el 18 de septiembre de 1978, junto con Gustavo Morales Amaya. Edgard López Taleno, muerto por la GN.
Iván Bendaña Sequeira, “Malicia”, según Edén Pastora, cuando él comandaba ARDE se lo trató de infiltrar la Seguridad del Estado, Bendaña después de un tiempo se lo contó, solía jugar a la ruleta rusa, hasta que un día se produjo el disparo que le quitó la vida. David Martínez Santamaría, hermano de Mauricio, uno de los estudiantes muertos por la GN en León, el 23 de julio de 1959, cayó en combate el 1 de noviembre de 1978, en la comarca de San Benito, Chinandega. José Francisco Gaitán Muñoz, también conocido como Marvin Gaitán Nicaragua “Marco”, caído junto con el sacerdote Gaspar García Laviana, el 9 de diciembre de 1978, en Punta Orosí, Rivas. Wilberto Cano Gaitán, muerto en combate en Nueva Guinea, en mayo de 1979, con la Columna Jacinto Hernández. Fue complicado obtener información sobre los miembros del Comando, no pude lograr nada sobre uno que aparece con el nombre de José Méndez, en el libro de Hugo Tórrez Jiménez.
En 1907 fue la batalla de Namasigüe, en Honduras, donde el Ejército nicaragüense derrotó a las tropas conjuntas de El Salvador y Honduras. En el combate pereció un humilde joven, originario de Managua, Ramón Montoya. Los políticos liberales hicieron una campaña para levantarle un monumento, hecho una parte en Inglaterra y otra en Italia. Costó miles de pesos. A los padres de Ramón, pobres ancianos, el Estado les otorgó una pensión de 150 pesos.
En nuestra historia, se repite con frecuencia el caso de Ramón Montoya. La estatua de “Montoyita”, estuvo primero en el Parque Central de Managua, donde fue exaltado su ejemplo el día que inauguraron el monumento. Después lo quitaron y llevaron a Granada, donde el obispo quiso convertirlo en campana. Ahora con sus pies desnudos, pues hubo dinero para el costoso metal, pero no para un par de botas, es “Montoyita” punto de referencia al inicio de la Carretera Sur, aunque muchos no sepan quién fue, ni qué hizo.
La lucha por la liberación de Nicaragua tuvo muchos “Montoyitas”, algunos son recordados en modestos monumentos, el pueblo puso sus nombres en barrios, comarcas, escuelas y calles. Considero, en el caso de los miembros del comando que se tomó el Palacio Nacional hace 29 años, que el mejor homenaje que se les puede dar es procurarles condiciones dignas de trabajo, una pensión decorosa a los que están enfermos. En el plano moral, el reconocimiento público y el justo respeto.