Karl Rove, el principal asesor de George W. Bush que dejará su cargo a finales de este mes, pronosticó ayer que los republicanos ganarán las presidenciales del 2008, pese a la escasa popularidad del actual Presidente y su partido.
El arquitecto de las victorias electorales de Bush en el 2000 y el 2004 contrastó los “fuertes candidatos” que tiene su partido, con el elevado grado de opiniones negativas que genera la senadora demócrata por Nueva York, Hillary Clinton.
“Lo que vemos es un Congreso demócrata en declive, una persona lista para hacerse con la candidatura (a las presidenciales) que tiene más aspectos negativos que ningún candidato desde que comenzaron las encuestas”, dijo ayer Rove en declaraciones al canal de televisión Fox News.
Rove también era optimista sobre las posibilidades electorales republicanas en las elecciones legislativas del 2006, en las que al final resultaron ganadores los demócratas.
Descartó, en contra de lo que algunos han vaticinado, que vaya a tener un cometido formal en los comicios de noviembre del 2008, aunque sugirió que ofrecerá consejo si se lo piden.
“Soy el tipo de persona que tiene opiniones y me gusta pensar que soy discreto, o sea que si la gente me llama, les diré lo que pienso”, apuntó.