Devern Hansack demostró una vez más que su talento puede regresarlo pronto a las Grandes Ligas, porque ayer ponchó a 11 en un partido que los Medias Rojas de Pawtucket ganaron 2-1 a los Chiefs de Syracuse, sucursal Triple A de los Azulejos de Toronto.
Hansack lució muy bien. Hizo lo suficiente para ganar, pero en la acerca de enfrente se encontró a un duro Justin James que dominó al Pawtucket, obligando a un duelo de pitcheo que se definió en las postrimerías del partido.
La macabra jornada de ponches fue iniciada por Hansack en el primer episodio, cuando ponchó a uno y siguió con uno más en el segundo, cuando Syracuse le anotó una vez aprovechando un error del receptor Dusty Brown.
Pawtucket empató en el tercero con jonrón de Jed Lowry, mientras Hansack ponchaba a dos de tres enfrentados en el tercero, uno más en el cuarto, dos en el quinto, cuando también regaló una base y otros dos en el sexto, con un boleto.
En el séptimo, Chad Mallota abrió con imparable al costeño, pero Kevin Backer fue el décimo ponchado por Hansack en el partido, y después de una base y un segundo out, John Schneider también fue ponchado, para el fusilado 11.
A esta altura, el partido se mantenía 1-1, pero Hansack no salió a lanzar el octavo porque había realizado un total de 103 lanzamientos, con 69 strikes.
Devern (8-7) lanzó 7 entradas, aceptando sólo 3 imparables, con una carrera sucia, 3 bases y 11 ponches. Mejoró su efectividad de 3.78 a 3.57.